jueves, 15 de octubre de 2020

Guía del Autoestopista Espiritual - El molde del Hombre. 2ª Parte

 

«Regresó después a la discusión del molde del hombre.

»Dijo que verlo por mi cuenta, sin ayuda de nadie, era un paso importantísimo, porque todos nosotros tenemos ciertas ideas que deben ser rotas antes de que seamos libres; el vidente que penetra en lo desconocido para vislumbrar lo que no se puede conocer tiene que estar en un estado de ser impecable. Me guiñó el ojo y dijo que el estar en un estado de ser impecable es estar libre de suposiciones racionales y temores racionales. Agregó que tanto mis suposiciones como mis temores me impedían, en ese momento, realinear las emanaciones que me harían recordar haber visto el molde del hombre. Me sugirió que girara mis ojos y me repitió una y otra vez que era verdaderamente importante recordarlo todo antes de verlo de nuevo. Y como el tiempo se le acababa no había cabida para mi lentitud acostumbrada.

»Siguiendo su sugerencia, moví los ojos. Casi de inmediato, olvidé mi incomodidad y de repente recordé que había visto el molde del hombre. Ocurrió eso años antes, en una ocasión bastante memorable para mí, porque desde el punto de vista de mi educación católica, don Juan hizo entonces las declaraciones más sacrílegas que jamás escuché.

»Todo empezó como una conversación amigable mientras subíamos las faldas de unas montañas en el borde del desierto sonorense. Don Juan me explicaba lo que me hacía con sus enseñanzas. Nos detuvimos a descansar y nos sentamos en unas rocas redondas. Siguió explicándome su procedimiento de enseñanza, y esto me animó a intentar, por centésima vez, hablarle de mis problemas. Resultaba evidente que ya no quería oír hablar de ello. Me hizo cambiar de niveles de conciencia y me dijo que si yo viera el molde del hombre, quizá entendería todo lo que él estaba haciendo conmigo y así nos ahorraríamos ambos años de labores.

»Me dio una explicación detallada de lo que era el molde del hombre. No habló de él en términos de las emanaciones del Águila, sino en términos de un patrón de energía que sirve para imprimir las cualidades de lo humano sobre una burbuja amorfa de materia biológica. Por lo menos así lo entendí yo, especialmente después de que me lo explicó aún más a fondo usando una analogía mecánica. Dijo que era como un gigantesco molde, un cuño que produce seres humanos uno por uno, interminablemente, como si legaran a él sobre una banda continua de producción en masa. Hizo una vívida mímica del proceso al unir con gran fuerza las palmas de sus manos, como si el cuño moldeara a un ser humano cada vez que eran unidas sus dos mitades. Dijo también que cada especie tiene su propio molde, y cada individuo de cada especie moldeado por el proceso muestra características particulares de su propia especie.

»Después empezó una elucidación extremadamente inquietante acerca del molde del hombre.

»Dijo que tanto los antiguos videntes como los místicos de nuestro mundo tienen una cosa en común, han podido ver el molde del hombre pero no entienden lo que es. A lo largo de los siglos, los místicos nos han legado conmovedores relatos de sus experiencias. Pero, por muy hermosos que sean, estos relatos se ven estropeados por el craso y desesperante error de pensar que el molde del hombre es un omnipotente y omnisciente creador; los antiguos videntes estaban igualmente errados al creer que el molde del hombre era un espíritu amistoso, un protector.

»Me aseguró que los nuevos videntes eran los únicos que tenían la sobriedad para ver el molde del hombre y para entender lo que es.

»Lo que han llegado a entender es que el molde del hombre no es un creador, sino el molde de todos los atributos humanos que podamos concebir, y de algunos que ni siquiera podemos concebir. El molde es nuestro Dios porque nos acuñó como lo que somos y no porque nos ha creado de la nada haciéndonos en su imagen y semejanza.

»Don Juan dijo que, en su opinión, el caer de rodillas en presencia del molde del hombre exuda arrogancia y autocentrismo humano.

»Conforme escuchaba la explicación de don Juan, me preocupé terriblemente.

»Aunque jamás me consideré un católico practicante, me escandalizaron sus blasfemas implicaciones. Lo estuve escuchando con atención y cortesía, pero ansiaba una pausa en su andanada de sacrilegios para poder cambiar de tema. Pero, sin tregua, siguió recalcando su punto de vista. Finalmente, lo interrumpí y le dije que yo creía en la existencia de Dios. Repuso que mi creencia estaba basada en la fe y que, como tal, era una convicción de segunda mano que no significaba nada; como la de todos los demás, mi creencia en la existencia de Dios estaba basada en un rumor que circulaba y no en el acto de ver.

»Me aseguró que aunque yo fuera capaz de ver, era seguro que cometería el mismo error de todos los místicos. Cualquiera que vea el molde del hombre supone automáticamente que es Dios. Dijo que la experiencia mística era un ver fortuito, algo que sucedía una sola vez en la vida, y que no tenía significado alguno porque era el resultado de un movimiento al azar del punto de encaje.

»Aseveró que los nuevos videntes eran realmente los únicos que podían emitir un juicio justo sobre este asunto, porque ellos eliminaron el ver fortuito y eran capaces de ver el molde del hombre cuantas veces quisieran. Por lo tanto, vieron que lo que llamamos Dios es un prototipo estático de lo humano, sin poder alguno. El molde del hombre no puede, bajo ninguna circunstancia, ayudarnos interviniendo a nuestro favor, ni puede castigarnos por nuestras maleficencias, ni recompensarnos de ninguna manera. Somos simplemente el producto de su sello, somos su impresión. El molde del hombre es exactamente lo que dice su nombre, un cuño, una forma, una moldura que agrupa a un haz particular de elementos, de fibras luminosas, que llamamos hombre.

»Lo que dijo me hundió en un estado de gran angustia. Pero no parecía preocuparle mi genuina agitación. Siguió aguijoneándome con lo que llamaba el crimen imperdonable de los videntes fortuitos, que nos hacen enfocar nuestra energía irreemplazable en algo que no tiene absolutamente ningún poder para hacer nada.

»Mientras más hablaba, más crecía mi disgusto. Cuando me vi tan molesto que estaba a punto de gritarle, me hizo entrar en un estado de conciencia acrecentada aún más profundo. Me golpeó en el lado derecho, entre la cadera y las costillas. Ese golpe me hizo remontarme hasta una luz radiante, al corazón de una diáfana fuente de la más pacífica y exquisita beatitud. Esa luz era un refugio, un oasis en la negrura que me rodeaba.

»Desde mi punto de vista subjetivo, vi esa luz durante un periodo de tiempo incalculable. El esplendor de esa visión rebasaba todo lo que pueda decir, y sin embargo no podía deducir qué era lo que la hacía tan hermosa. Me vino entonces la idea de que su belleza surgía de un sentido de la armonía, de una sensación de paz y descanso, de haber arribado, de finalmente estar a salvo. Me sentí inhalar y exhalar, con quietud y alivio. ¡Qué espléndida sensación de plenitud! Supe, sin sombra de duda, que ahora estaba cara a cara con Dios, con el origen de todo. Y sabía que Dios me amaba. Dios era amor y perdón. La luz me bañó, y me sentí limpio, liberado. Lloré incontrolablemente, sobre todo por mí mismo. La visión de esa luz resplandeciente me hizo sentirme indigno, despreciable.

»De pronto, escuché la voz de don Juan en mi oído.

»Dijo que tenía que ir más allá del molde, que el molde era simplemente una fase, un momento de respiro que le brindaba paz y serenidad transitoria a aquéllos que viajan hacia lo desconocido, pero que era estéril, estático. Era a la vez una imagen plana reflejada en un espejo y el espejo en sí. Y la imagen era la imagen del hombre.

»Resentí apasionadamente lo que decía don Juan; me rebelé contra sus palabras blasfemas y sacrílegas. Quería insultarlo, pero no podía romper el poder de retención de mi ver. Estaba atrapado en él.

»Don Juan parecía saber con exactitud cómo me sentía y lo que quería decirle. —No puedes insultar al nagual —dijo en mi oído—. Es el nagual quien te permite ver. La técnica es del nagual, el poder es del nagual. El nagual es el guía.

»Fue en ese momento en el que me di cuenta de algo acerca de la voz en mi oído. No era la voz de don Juan, aunque era muy parecida. También, la voz tenía razón. El instigador de esa visión era el nagual Juan Matus. Eran su técnica y su poder los que me hacían ver a Dios.

»Dijo que no era Dios, sino el molde del hombre; yo sabía que tenía razón. Sin embargo, no podía admitirlo, no por irritación o necedad, sino simplemente por la absoluta lealtad y el amor que yo sentía por la divinidad que estaba frente a mí.

»Mientras contemplaba la luz con toda la pasión de la que yo era capaz, la luz pareció condensarse y vi a un hombre. Un hombre brillante que exudaba carisma, amor, comprensión, sinceridad, verdad. Un hombre que era la suma total de todo lo que es bueno. El fervor que sentí al ver a ese hombre traspasaba todo la que había sentido en la vida. Caí de rodillas.

»Quería adorar a Dios personificado, pero don Juan intervino y me golpeó en la parte superior izquierda del pecho, cerca de la clavícula, y perdí de vista a Dios. Quedé presa de un sentimiento mortificante, una mezcla de remordimiento, júbilo, certezas y dudas. Don Juan se burló de mí. Me llamó piadoso y descuidado y dijo que yo podría ser un gran sacerdote, un cardenal; podía incluso hacerme pasar por un líder espiritual que había tenido una visión fortuita de Dios.

»Jocosamente, me instó a comenzar a predicar y a describirle a todos cómo era Dios. De manera muy casual pero aparentemente interesada dijo algo que era mitad pregunta, mitad aseveración.

»—¿Y el hombre? —preguntó—. No puedes olvidar que Dios es un varón.

»Mientras entraba en un estado de gran claridad, comencé a tomar conciencia de la enormidad de lo que me decía.

»—Qué conveniente, ¿eh? —agregó don Juan sonriendo—. Dios es un varón. ¡Qué alivio!

El fuego interno, Carlos Castaneda, 1984

Guía del Autoestopista Espiritual - Del Molde del Hombre. 1ª Parte


«Después del almuerzo, don Juan y yo nos sentamos a hablar. Comenzó sin preámbulo alguno. Anunció que habíamos llegado al final de su explicación. Dijo que ya había discutido conmigo todas las verdades del estar consciente de ser descubiertas por los antiguos videntes. Recalcó que ahora yo conocía el orden en el que los nuevos videntes las dispusieron. Dijo que en las últimas sesiones de su explicación me dio una relación detallada de las dos fuerzas que ayudan a mover nuestros puntos de encaje: el levantón de la tierra y la fuerza rodante. Explicó también las tres técnicas desarrolladas por los nuevos videntes: acecho, intento y ensueño, y sus efectos sobre el movimiento del punto de encaje.

»—Ahora —prosiguió—, lo único que te queda por hacer para completar la explicación de la maestría del estar consciente de ser es romper por tu cuenta la barrera de la percepción. Sin ayuda de nadie, tienes que mover tu punto de encaje y alinear otra gran banda de emanaciones. Si no llegas a lograr esto, todo lo que has aprendido y has hecho conmigo será mera plática, simplemente palabras. Y las palabras valen poco.

»Explicó que al moverse el punto de encaje y al alcanzar cierta profundidad, rompe una barrera e interrumpe momentáneamente su capacidad para alinear emanaciones. Experimentamos esa ruptura e interrupción como un vacío perceptual. Ese momento era llamado la “pared de niebla” por los antiguos videntes, porque aparece un banco de niebla cada vez que el alineamiento de emanaciones da un traspié. Dijo que hay tres maneras de tratar con esto. Se lo puede considerar de manera abstracta, como una barrera de percepción; se lo puede sentir como el acto de romper con el cuerpo entero un apretado tambor de papel; o se lo puede ver como una pared de niebla.

»A lo largo de mi aprendizaje con don Juan, me había orientado incontables veces para ver la barrera de la percepción. Al principio, me gustó la idea de una pared de niebla. Don Juan me advirtió que los antiguos videntes también prefirieron verlo de esa manera. Dijo que aportaba gran comodidad y holgura el verlo así, pero que también existía el grave peligro de convertir algo incomprensible en algo sombrío y agorero. Por lo tanto, él recomendaba dejar que las cosas incomprensibles siguieran siendo incomprensibles, en vez de convertirlas en parte del inventario de la primera atención. Después de un fugaz momento de alivio al ver la pared de niebla tuve que estar de acuerdo con don Juan en que era mejor dejar que el periodo de transición fuera una abstracción incomprensible, pero para entonces me resultaba imposible romper lo que mi conciencia había logrado. Cada vez que era colocado en posición de romper la barrera de la percepción, veía la pared de niebla.

»En el pasado, en cierta ocasión, me quejé con don Juan y Genaro de que aunque quería verla como otra cosa, no podía cambiar. Don Juan comentó que eso era comprensible porque yo era así tan mórbido y sombrío como los antiguos videntes, y que en este respecto él y yo éramos muy diferentes. Él era alegre y práctico y no adoraba el inventario humano. Yo, por otra parte, no quería deshacerme de mi inventario y de ahí que era pesado, siniestro e impráctico. Su áspera crítica me asombró y entristeció y me puse muy melancólico. Don Juan y Genaro rieron hasta que les corrieron lágrimas por las mejillas. Genaro agregó que además de todo eso yo era vengativo y tenía una tendencia a engordar. Se rieron con tanto deleite que finalmente me sentí obligado a unirme a ellos.

»Don Juan me dijo entonces que no importaba que viera la pared de niebla, porque tarde o temprano yo cambiaría.

»Los ejercicios de alinear emanaciones no usadas normalmente le permitían al punto de encaje ganar experiencia en moverse. Lo que sí debería preocuparme era cómo podría yo, por mí mismo, darme el empujón inicial para desalojar mi punto de encaje de su posición acostumbrada. Recalcó entonces que el alineamiento era la fuerza que tenía que ver con todo, por consiguiente, uno de sus aspectos, ‘el intento’, era lo que hacía moverse al punto de encaje. Volví a preguntarle acerca de esto.

»—Ahora estás en una posición que te permite contestarte a ti mismo esa pregunta —replicó—. Lo que le da el empujón al punto de encaje es la maestría de la conciencia. Después de todo, nosotros los seres humanos, no somos en realidad gran cosa; en esencia, somos un punto de encaje fijo en cierta posición. Si quieres moverlo toma en cuenta primero a nuestro enemigo y nuestro amigo a la vez, nuestro diálogo interno, nuestro inventario. Apaga tu diálogo interno; haz tu inventario y después deshazte de él. Los nuevos videntes hacen inventarios precisos y después se ríen de ellos. Sin el inventario, el punto de encaje se libera.

»Don Juan me recordó que me había hablado largamente acerca de uno de los aspectos más sólidos de nuestro inventario: nuestra idea de Dios. Dijo que ese aspecto era como una goma muy pegajosa que ligaba al punto de encaje a su posición original. Si yo fuera a alinear otro mundo total con otra gran banda de emanaciones, tenía que dar un paso obligatorio para poder soltar todas las amarras de mi punto de encaje.

»—Ese paso consiste en ver el molde del hombre —dijo—. Hoy tienes que hacerlo, sin ayuda de nadie.

»—¿Qué es el molde del hombre? —pregunté.

»—Te hice verlo muchas veces —contestó—. Tú sabes de lo que estoy hablando.

»Me abstuve de decir que no tenía ni la menor idea de lo que hablaba. Si decía que yo había visto el molde del hombre, debía hacerlo, aunque no tenía la más vaga noción de cómo era. Él parecía saber lo que cruzaba en mi mente. Me sonrió benévolamente y movió la cabeza de un lado a otro como si no creyera lo que yo pensaba.

»—El molde del hombre es un enorme racimo de emanaciones en la gran banda de la vida orgánica —dijo—. Se le llama el molde del hombre porque ese es el racimo que llena el interior del capullo del hombre. "El molde del hombre es la porción de las emanaciones del Águila que los videntes pueden ver directamente sin peligro alguno para ellos".

»Hubo una larga pausa antes de que volviera a hablar.

»—Romper la barrera de la percepción es la última tarea de la maestría de la conciencia —dijo—. Para poder mover tu punto de encaje a esa posición, por tu cuenta, tienes que reunir mucha energía. Haz un viaje de recuperación. ¡Recuerda lo que has hecho!

»Traté de recordar lo que era el molde del hombre. Fallé. Sentí una atroz frustración que pronto se convirtió en enojo real. Estaba furioso conmigo mismo, con don Juan, con todos. Mi furia no impresionó a don Juan. Con un tono ecuánime dijo que el enojo era una reacción natural ante la incapacidad del punto de encaje de moverse al comando.

»—Pasará mucho tiempo antes de que puedas aplicar el principio de que tu comando es el comando del Águila —dijo—. Esa es la esencia de la maestría del intento. Mientras tanto, da ahora mismo el comando de no impacientarte, ni siquiera en los peores momentos de duda. Transcurrirá un lento proceso antes de que ese comando sea escuchado y obedecido como si fuera un comando del Águila.

»Dijo también que hay una inmensurable área de conciencia entre la posición habitual del punto del encaje y la posición en la que ya no existen dudas, que por cierto es el lugar en el que se presenta la barrera de la percepción. En esa área inmensurable, los guerreros caen presa de todas las fechorías concebibles.

»Me advirtió que tenía que estar alerta y no perder la confianza, en vista de mis acciones, porque, de manera inevitable, me vería acosado en algún momento por un tenaz sentido de culpa y derrota.

»—Los nuevos videntes recomiendan un acto muy sencillo, cuando la impaciencia, o la desesperación, o el enojo, o la tristeza cruza su camino —prosiguió—. Recomiendan que los guerreros giren sus ojos. No importa en qué dirección; yo prefiero girar los míos en el sentido de las manecillas del reloj. "El movimiento de los ojos hace moverse o detenerse momentáneamente al punto de encaje. En ese movimiento encontrarás alivio. Esto se hace en sustitución de la verdadera maestría del intento".

»Me quejé de que no quedaba suficiente tiempo para que me enseñara la maestría del intento.

»—Ya te la he enseñado. Algún día habrás de recordarlo todo —me aseguró—. Una cosa desencadenará a la otra. Una palabra clave y todo saldrá de ti, como si hubiera cedido la puerta de un armario lleno a reventar.

El fuego interno, Carlos Castaneda, 1984

sábado, 26 de septiembre de 2020

Guía del autoestopista espiritual - De la energía sexual


«Hubo una extensa pausa. Los ojos de don Juan tenían un brillo intenso. Parecían contemplarme desde una gran profundidad. Sentía que cada uno de sus ojos era un punto de brillantez independiente. Por un instante pareció estar luchando contra una fuerza invisible, un fuego interior que quería consumirlo. Pasó con rapidez y don Juan siguió hablando.

»—La calidad de conciencia de cada ser individual —continuó— depende del grado en que las emanaciones en grande se amalgaman con las de adentro.

»Después de una larga interrupción, don Juan siguió explicando. Dijo que los videntes vieron que la conciencia de ser crece desde el momento de la concepción, se enriquece con el proceso de vivir. Dijo que, por ejemplo, los videntes ven cómo la conciencia de ser de un insecto o la de un hombre crece de maneras asombrosamente diferentes, pero con igual consistencia.

»—¿La conciencia de ser se desarrolla a partir del momento de la concepción o a partir del momento de nacer? —pregunté.

»—A partir del momento de la concepción —contestó—. Yo siempre te he dicho que la energía sexual es algo de extrema importancia y que debe ser controlada y usada con mucho tino. Nunca te gustó esa proposición porque crees que yo hablo de control en términos de moralidad; control para mí significa el ahorro y la recanalización de la energía.

»Don Juan miró a Genaro. Genaro asintió con la cabeza.

»—Genaro te va a contar lo que decía nuestro benefactor, el nagual Julián, acerca del ahorro y la recanalización de la energía sexual —me dijo don Juan.

»—El nagual Julián decía que el sexo era un asunto de energía —comenzó Genaro—. Por ejemplo, él nunca tuvo problemas, porque tenía energía hasta en los dedos gordos de los pies. Pero a mí me echó una sola mirada y de inmediato prescribió que mi chile era solo para orinar. Me dijo que yo no tenía suficiente energía para el sexo. Dijo que mis padres habían estado demasiado aburridos y cansados cuando me hicieron, que yo era el resultado de una cogida muy aburrida, y que así nací, aburrido y cansado. El nagual Julián recomendaba que la gente como yo jamás tuviera relaciones sexuales, a fin de que pudiéramos almacenar la poca energía que tenemos.

»A Silvio Manuel y a Emilio les dijo lo mismo. Vio que los demás compañeros tenían suficiente energía. No eran el resultado de cogidas aburridas. Les dijo que podían hacer lo que quisieran con su energía sexual, pero les recomendó que se controlaran y que entendieran que el comando del Águila es que el fulgor de la conciencia de ser se da a través del acto sexual. Todos le dijimos que habíamos entendido y que estábamos de acuerdo.

»Un día, sin aviso alguno y con la ayuda de su propio benefactor, el nagual Elías, abrió la cortina del otro mundo, y sin vacilaciones, nos empujó a todos adentro. Con excepción de Silvio Manuel, casi nos morimos todos allí. No tuvimos un ápice de energía para resistir el impacto del otro mundo. A excepción de Silvio Manuel, nadie había seguido la recomendación del nagual Julián.

»—¿Qué es la cortina del otro mundo? —le pregunté a don Juan.

»—Pues ya lo dijo Genaro, es una cortina —contestó don Juan—. Y como siempre, te estás desviando de tema.

»Estamos hablando de que el Águila ordenó que la energía sexual se use para crear vida. A través de la energía sexual, el Águila otorga la conciencia de ser. Por eso cuando los seres conscientes realizan el acto sexual, las emanaciones que están dentro de sus capullos hacen lo mejor que pueden para conferirle conciencia al nuevo ser que están creando.

»Dijo que durante el acto sexual, las emanaciones contenidas en los capullos de ambos participantes sufren una profunda agitación, cuyo punto culminante es una unión, una fusión de dos pedazos de energía consciente, uno de cada participante, que se separan de sus capullos.

»—El acto sexual es siempre una donación de conciencia aunque ese regalo no se consolide y cree un nuevo ser viviente —agregó—. Las emanaciones que están dentro del capullo de los seres humanos no saben del acto sexual sólo como placer.

»Desde su silla al otro lado de la mesa, Genaro se inclinó hacia mí y me habló en voz baja, moviendo la cabeza para hacer énfasis.

»—El nagual te está diciendo la verdad —dijo guiñándome el ojo—. Esas emanaciones realmente no saben nada.

»Don Juan hizo un esfuerzo por no reírse y agregó que la falacia del hombre es actuar con total desdén por el misterio de la existencia y creer que el sublime acto de conceder vida y conciencia es simplemente un impulso físico que uno puede distorsionar a voluntad.

»Genaro hizo gestos sexuales obscenos, girando sus caderas, una y otra vez. Don Juan asintió con la cabeza y dijo que eso era exactamente lo que el hombre hacía. Genaro le dio las gracias por reconocer su única contribución a la explicación de dicho tema.

»A carcajadas me dijeron que yo estaría riéndome con ellos si supiera lo serio que era para su benefactor la explicación de la energía sexual.

»Le pregunté a don Juan qué significado tenía todo esto para el hombre en el mundo cotidiano.

»—¿Te refieres a lo que está haciendo Genaro? —me preguntó fingiendo seriedad.

»El regocijo de los dos siempre era contagioso. Tardaron mucho tiempo en calmarse. Su nivel de energía era tan alto que, a su lado, yo parecía viejo y decrépito.

»—Realmente no sé —me contestó finalmente don Juan—. Todo lo que sé es que para los guerreros la única energía que poseemos es la energía sexual, dadora de vida. Este conocimiento los fuerza a darse cabal cuenta de su responsabilidad.

»"Si los guerreros quieren tener la suficiente fuerza para ver, tienen que volverse avaros con su energía sexual.”

»Esa fue la lección que nos dio el nagual Julián. Nos empujó adentro de lo desconocido, y todos casi nos morimos. Puesto que todos nosotros queríamos ver, tuvimos que abstenernos de desperdiciar nuestra energía sexual. Ya antes le había escuchado expresar esa creencia. Cada vez que lo hacía, entrábamos en una acalorada discusión. Siempre me sentía obligado a protestar lo que yo consideraba ser una actitud puritana hacia el sexo. Nuevamente, volví a objetar. Ambos se rieron hasta que se les saltaron las lágrimas.

»—¿Qué puede hacerse con la sensualidad natural del hombre? —le pregunté a don Juan.

»—Nada —contestó—. La sensualidad del hombre no tiene nada de malo. Lo que está mal es la ignorancia que obliga al hombre a pasar por alto su naturaleza mágica. Es un error desperdiciar la fuerza dadora de vida y no tener hijos, pero también es un error no saber que al tener hijos uno disminuye el fulgor de la conciencia.

»—¿Cómo saben los videntes que al tener hijos, uno disminuye el fulgor de la conciencia?

»—Los videntes ven que, al tener un hijo, el fulgor de la conciencia de los padres disminuye mientras que el de la criatura aumenta. En algunos padres débiles y nerviosos, ese fulgor desaparece casi por completo. Conforme los niños ensanchan su conciencia, crece también en el capullo luminoso de los padres una mancha oscura, en el mismo lugar de donde se desprendió el fulgor que dio vida a esos niños. Generalmente está en la parte media del capullo. A veces, esas manchas incluso pueden verse como si estuvieran pegadas al cuerpo.

»Le pregunté si había algo que se pudiera hacer para darle a la gente común y corriente una comprensión más equilibrada de lo que es el fulgor de la conciencia.

»—No se puede hacer nada —dijo—. Por lo menos, no hay nada que los videntes puedan hacer. Los videntes aspiran a ser libres, a ser testigos sin prejuicios, testigos incapaces de juzgar; de lo contrario tendrían la responsabilidad de implantar un nuevo ciclo más ajustado. Nadie puede hacer eso. Un nuevo ciclo, si hubiera de surgir, tendría que surgir por sí mismo.


El fuego interno, Carlos Castaneda, 1984

   

sábado, 12 de septiembre de 2020

Guía del Autoestopista Espiritual - De la Suerte

 


"...Empezaré por decirte que un maestro nunca busca aprendices y nadie puede solicitar las enseñanzas -dijo-. Lo que señala al aprendiz es siempre un augurio. El guerrero que esté en la posición de volverse maestro debe andar siempre despierto para así agarrar su centímetro cúbico de suerte. Yo te vi justo antes de que nos presentaran; tenías un tonal en buen estado, como aquella muchacha que encontramos en México. Después de verte aguardé, tal como hicimos con la muchacha aquella noche en el parque. La muchacha pasó sin prestarnos atención. Pero a ti te trajo hasta donde yo estaba un hombre que salió corriendo después de decir babosadas. Tú te quedaste allí frente a mí, también diciendo babosadas. Supe que debía actuar con rapidez y engancharte; tú mismo habrías tenido que hacer algo por el estilo si aquella muchacha te hubiera hablado. Lo que hice fue agarrarte con mi voluntad."

                                                       “Relatos de poder”, Carlos Castaneda, 1974



"Limítate a la observación y siempre dejarás de lado el objetivo de tu propia vida. Ese objetivo puede ser enunciado de esta forma: vive la mejor vida que te sea posible. La vida es un juego cuyas reglas aprendes si saltas a ella y la juegas a fondo. De otro modo, serás atrapado en un equilibrio precario, viéndote sorprendido constantemente por los cambios de juego. Los no jugadores gimen y se quejan a menudo de que la suerte siempre pasa de largo por su lado. Se niegan a ver que pueden crear algo de su propia suerte."

                                                  "Casa Capitular", Frank Herbert, 1977

   

lunes, 7 de septiembre de 2020

Feliz Apocalipsis - De la Legión de Plata


Entrevista con Tanaath – Septiembre 2020


Lo que sigue es la transcripción del vídeo de una entrevista que Tanaath realizó para el canal Free Range de YouTube, conducido por Gail de Gaia. La entrevista es muy extensa y se transcribe por partes. Se han eliminado algunos pasajes innecesarios para darle mayor fluidez a la transcripción, pero no se ha quitado nada que fuera importante.

El vídeo fue publicado en septiembre de 2020 en el mencionado canal. La entrevista original en inglés se encuentra aquí. Hay un pasaje subtitulado aquí y aquí. Como se explica en el vídeo, subtitular y sincronizar los subtítulos lleva muchísimo trabajo. De existir más entrevistas, en el mejor de los casos, se van a transcribir aquí en este blog. Difícilmente vaya a subtitular otros vídeos. Para seguir el blog tienen dos opciones de suscripción: por RSS o por mail.

A continuación, la transcripción.



Introducción:

Bienvenidos a Free Range. Tanaath es una comandante, fundadora y miembro encarnado de The Silver Legion. The Silver Legion es un ejército extradimensional de guerreros de la luz luchando por la soberanía de la Tierra. Tanaath pasó muchas vidas encarnada como ser humano en la Tierra y quiso involucrarse en el proceso de ascensión. Descubrió que la humanidad de la Tierra no era libre, que la gente estaba siendo dominada sin saberlo por fuerzas no humanas, que estaban manipulando a la sociedad humana para sus propios propósitos. Ella no era la única persona consciente de esta situación. Los aliados de la humanidad son muchos.

Gail: -Soy Gail de Gaia y esto es Free Range. Estoy muy emocionada de tener una invitada muy interesante hoy. Su nombre es Tanaath y pertenece a The Silver Legion, que es un grupo de guerreros espirituales. Voy a dejar que ella explique eso mejor. ¿Por qué no tomas la posta, Tanaath, y explicas qué es The Silver Legion y lo que están haciendo en este momento?

Tanaath: -Hola a todos. Mi nombre es Tanaath. Gracias por la introducción, Gail. Soy la Comandante Primera de The Silver Legion. The Silver Legion es una fuerza militar interdimensional que se ocupa mayormente de la liberación y restauración del libre albedrío aquí y en cualquier parte, pero principalmente aquí, en la Tierra. Nuestra misión más importante en este momento es la crisis terrestre. Estamos haciendo lo que podemos para asegurar en primer lugar que no haya cataclismos, y en segundo lugar que la humanidad de la Tierra pueda unirse a la civilización galáctica. Que aquellos que están atrapados aquí en contra de su voluntad puedan irse, y que aquellos que se queden puedan vivir sus vidas pacíficamente sin ser molestados por otra gente, o sin preocupaciones.

G: -Muy bien. Eso es realmente importante. Con respecto a la Tierra y antes de que sigamos con otras preguntas, ¿en qué situación estamos? Escuché que pasan cosas terribles en Australia en este momento. Mucha gente piensa que so eso va a llegar también a los Estados Unidos.

T: -No he estado siguiendo las noticias de Australia. Sé que han habido algunos altercados. Sé que ahora mismo en los Estados Unidos hay tumultos que se han extendido. La mayor parte de esos tumultos no son, digámoslo así, del todo naturales.

G: -¿Puedes extenderte un poco más sobre eso?

T: -Tal vez haya límites a lo que puedo decir sin que te censure YouTube.

G: -Sí, mejor tengamos cuidado. Han sido excepcionalmente malos. Las fuerzas oscuras parecen estar actuando con todo. Yo ni siquiera puedo dormir una noche entera. Me despierto cada dos horas y no sé de qué se trata, pero creo que estoy en una batalla y necesito descansar.

T: -Sí, hay mucho de eso sucediendo. Nosotros no estamos muy activos en este momento en términos de geopolítica. Estamos más enfocados en el interior de la Tierra, los grupos de extraterrestres locales y las otras fuerzas ocultas que están en la superficie. La gente que está trabajando en geopolítica está en condiciones de hacerlo. Nosotros no nos ocupamos directamente, aunque tenemos algo que decir al respecto. Hemos dejado en claro que ciertas cosas no serán permitidas de ninguna manera. No van a arrojar ninguna “big boy” o “little boy” [bombas atómicas] o cosas de ese tipo. De nuevo, tengo que ser cuidadosa con las palabras que uso, porque YouTube te va a censurar. Pero sí, ciertas nubes con forma de vegetales [hongos atómicos] no ocurrirán.

G: -Muy bien. Quería comenzar con tu perspectiva sobre quién es el origen [1] o creador primordial. La humanidad tiene diferentes opiniones religiosas. Pero desde el punto de vista espiritual, ¿qué puedes decirme del origen?

[1] Como se ha explicado en otra parte, la palabra "source" puede traducirse como fuente u origen. Da a entender el lugar del cual algo proviene, emana o se origina. En este caso, aquello donde se origina la creación. Se recomienda leer toda la sección de posteos traducidos de Tanaath, donde explica diferentes conceptos como este de fuente u origen, el de karma y el de multiverso, entro otros.

T: -Hay algunas cosas que aclarar antes que nada. En primer lugar, no existe un omnicreador. No existe una conciencia unificada que está en control de todo el multiverso. Cada universo individual es una entidad discreta en sí misma, que tiene dominio sobre sí mismo y su creación. Nuestro origen es simplemente la conciencia que crea nuestro universo. Nuestro origen, antes de que se convierta en tal, fue una multitud de gente diferente en distintos tiempos y lugares, en diferentes universos llevando adelante la experiencia que nosotros estamos teniendo ahora, de ser un ser, interactuando con otros seres, teniendo muchas vidas y descubriendo qué se siente tener una existencia. En algún momento, decidió comenzar a proveer oportunidades de experiencia para otras personas. De eso se trata todo. Entonces en ese momento, [quienes toman esa decisión] reciben una copia de lo que creo podría llamarse el código base, para aquellos familiarizados con la programación. El código base del universo en el cual están cuando toman esa decisión de convertirse en origen. Reciben una copia de ese universo, la modifican a su gusto y comienzan a producirse a sí mismos como universos. Y comienzan a invitar a almas para que nazcan dentro de esa creación, para que sean parte de ella de acuerdo con esas posibilidades fractales, se podría decir, o esas permutaciones fractales que son posibles según el código.

¿Tiene sentido? Es una explicación de muy alto nivel. Todo tiene que ver con patrones fractales. Un origen no es un dios. Eso la gente lo tiene que tener muy, muy claro. Un origen no es un dios, no ejerce control de autor sobre su creación. Es como que decidió convertirse en  un patio de juegos. Puede que haya ciertas reglas acerca de cómo usar el equipamiento, pero mientras lo hagas dentro del límite de las posibilidades, ese equipamiento te ofrece una experiencia bastante decente. Pero cuando tratas de usar el equipo mal, puede que te lastimes.

G: -Cuando la Tierra fue creada, ¿el equipamiento fue mal utilizado?

T: -Sí, es una situación un tanto compleja. Lo que tenemos aquí es un patrón externo, un código externo que fue inyectado. Así que la Tierra está hecha de dos conjuntos de códigos que están en conflicto. Uno es parte del universo natural que nuestro origen creó, y el otro es parte de un elemento de ataque externo. Es lo que podría llamarse un ataque de inyección, para aquellos familiarizados con la programación. Inyectaron su código durante la creación de la Tierra, y en parte es por eso que las cosas son un lío tremendo aquí.


G: -¿Eso va a ser corregido?

T: -Sí.

G: -¿Está en proceso de ser corregido mientras hablamos?

T: -Sí. Estamos en medio de un colapso cuántico. No podría darte las ecuaciones porque no soy física cuántica.

G: -Tampoco yo, probablemente no lo entendería.

T: -Estamos en el medio de lo que se llama formación (incomprensible). Creo que así es como se llama. Cuando hay una onda cuántica que colapsa, no lo hace de manera predecible. No puedes señalar un punto en el tiempo y decir que tal día colapsará. No puedes determinar las circunstancias alrededor. Es algo cuántico. No sé si estás familiarizada con el principio de incertidumbre cuántica. Probablemente lo hayas escuchado. Con la física cuántica puedes saber dónde está algo o qué está haciendo, pero no las dos cosas. Así que la posición de las partículas cuánticas es incierta. Nunca puedes predecir dónde habrán de estar, pero una vez que las observas, las ves. Los electrones operan de manera muy similar. Son partículas cuánticas. Se puede predecir que el colapso cuántico sucederá, pero no se puede saber cuándo sucederá, cómo sucederá o qué causas lo iniciarán. Lo único que sabemos con certeza es que sucederá.

Es una onda. Una onda es algo que pasa en una formación de onda, como las olas del mar. Hay diferentes tipos de onda. Una onda cuántica tiene una distancia entre sus picos que se llama amplitud y se mide en tiempo. La amplitud de una onda cuántica es un período de tiempo. A medida que nos acercamos al colapso, la amplitud se acorta. Ha habido varios de esos acortamientos en nuestro período. Cuando eso externo al multiverso originó este problema, se generó una onda cuántica. Al comienzo la amplitud era más grande que el período de vida de un universo. Con cada colapso se redujo, se contrajo. En la historia de la Tierra pasó de ser millones de años de amplitud a días. Se puede ver sus consecuencias, por ejemplo, cuando los refugiados de Atlantis y la gente que vivía en el mundo alcanzaron la agricultura de nuevo, porque hubo un colapso completo de la sociedad sobre la superficie. Fueron de herramientas de piedra a la agricultura. Ese fue uno de los puntos del colapso. Luego hubo uno de miles de años donde la onda era de miles de años y luego hubo otro colapso que duró cientos de años. Así sucedió por ejemplo con el auge del imperio romano y ese tipo de cosas. El tiempo humano comenzó a tener una escala de cientos de años en lugar de miles de años. Dentro de nuestro período de vida pasó de tener cientos de años a décadas, luego a años, después a meses, semanas y ahora a días. Estamos ahora en días y por eso sabemos que se viene un colapso cuántico y que no hay mucho tiempo. No podemos saber cuándo sucederá, pero sí estamos seguros de que sucederá.

G: -Falta poco tiempo.

T: -Sí, falta poco y no tiene nada que ver con el paso del tiempo. Tiene que ver con la progresión de eventos, lo cual es otra razón por la que no se puede poner una fecha.

G: -¿Qué relación hay con las líneas de tiempo?

T: -En la medida en que nos acercamos al colapso cuántico, más y más gente se unirá a nuestra línea de tiempo. Son personas que antes eran NPC, si es que estás familiarizada con el concepto, y de repente están ahí. En lo que a ellos respecta, siempre han estado ahí. Se puede ver esto manifestándose en términos de gente experimentando el efecto Mandela. El efecto Mandela es un signo de que te has unido desde otra línea temporal. Y algunos vienen de experiencias muy distintas, algunos vienen de una línea de tiempo en la que los nazis ganaron. Cuando llegan aquí descubren con sorpresa que no es lo que le enseñaron. No es la historia con la que se criaron.

Se experimentan fusiones de líneas de tiempo a medida que nos acercamos a esa zona turbulenta del colapso cuántico y estamos dentro de esa zona ahora. Cuando el colapso se completa, se ve una división de las realidades donde el otro código fractal que se nos impuso será quitado. Y tendrá una copia de la Tierra que le será propia, solamente suya. Si estás familiarizada con la teoría de los muchos mundos, los mundos paralelos, a eso nos dirigimos, eso es lo que veremos suceder. Va a ser algo así como elige tu propia aventura por un tiempo. Puede ser terrorífico para algunos, pero puede ser emocionante también. Lo que no va a ser permitido es que alguien gobierne. Puedes gobernarte a ti mismo, o sobre aquellos que deciden que quieren ser gobernados por ti, pero no puedes gobernar a nada ni a nadie más.

G: -Entonces las monarquías y las jerarquías van a desaparecer.

T: -Seguramente. Cómo habrá de desarrollarse no podemos saberlo. No hay futuro en el sentido de que nadie puede saber lo que habrá de suceder. Lo siento por los viajeros del tiempo. Eso que vieron en otra línea de tiempo no es relevante aquí.

G: -Cuando esto suceda, ¿la humanidad va a ser libre por primera vez?

T: -Espero que sí. Podríamos tener una situación en la que la humanidad permanece esclavizada. La Tierra ocupa una posición muy particular en el fractal de este universo. No se suponía que fuera así, pero es lo que sucede. Eso significa que no puede permitirse que sea esclavizada. Porque si es esclavizada, se esclaviza a todo el multiverso. La situación es un poco más compleja que Donald Trump y Xi Jinping.

G: -¿Esto afecta a otros planetas también?

T: -Sí y es por eso que todo el mundo está aquí y todo el mundo quiere su pedazo de pastel en lo que respecta a la Tierra. Pero puedo decirles con toda certeza que todos los que quieren robarse la galleta, todos los que destinan recursos a apropiarse de lo que no les corresponde van a terminar destruidos. O están aquí para asegurar una completa libertad o van a terminar en el cesto de la basura del multiverso, y nadie va a lamentarse o ni siquiera recordarlos.

Y necesito ser clara en algo. No soy yo quien va a provocar esto, se trata de una acción del multiverso mismo, que ha dicho que no permitirá ser esclavizado. Como he dicho, el multiverso no tiene gobernante, no tiene conciencia central. Es un todo en agregado. Ocasionalmente activará partes de sí mismo para limpiar cosas.

G: -Hay otras razas de extraterrestres involucrados, ¿no es cierto?


G: -Algunas de ellas parecen tener una agenda, o es que esa agenda será removida.

T: -Como dije, tienen que tener cuidado porque mientras más recursos destinen a intentar forzar las cosas en la Tierra para acomodarlas a sus planes, más repercusiones van a sufrir como consecuencia. Algunas especies pueden llegar a extinguirse completamente a causa de las cosas que han hecho, y porque se rehusaron a dar un paso al costado. Las demoras y azuzar toda esta porquería, todo eso que están haciendo no les va a servir de nada.

G: -Parece que todo lo que están haciendo les está saliendo mal. No sé si eso es parte de lo que dices.

T: -Sí. Se va a llegar a un punto donde si la gente no despierta, las cosas se van a poner peor.

G: -¿Por qué la gente está tan dormida? Me cuesta creerlo. Cuando salgo, veo que el noventa o noventa y nueve por ciento de la gente usa barbijo.

T: -Como te mencioné antes de la charla, usar barbijos no es algo que me apasione, pero si necesito usarlo para hacer las compras, lo haré. La verdad es que no hace daño, a menos que estés sufriendo ataques de pánico. Con suerte se librarán de esta tontería pronto. Pero no todos los que lo usan creen que sirva. Creo que es un intento de probar la obediencia pública. Pero esto es lo importante: estas cosas funcionan en las pruebas, pero a la hora de la verdad rara vez funcionan. Hagan estas estúpidas pruebas todo lo que quieran, vamos a dejar que hagan esos ensayos. Pero no va a pasar de allí.

G: -Hay algo que noté y que me sorprendió un poco. ¿Aún crees que el Consejo de Andrómeda no está de nuestro lado?

T: -Sí, creo que no han sido completamente honestos con la gente. Cuando vinieron dijeron que la guerra ya había sido ganada, que lo único que teníamos que hacer era sentarnos, relajarnos y esperar la ascensión. Creo que esos eran mensajes diseñados para que dejemos de esforzarnos y de pelear. No podemos dejar de pelear hasta que hayamos cruzado el umbral, hasta que todos sepan que lo cruzamos y que somos libres.

G: -¿Eso es lo que se llama punto de quiebre de la compresión?

T: -Nunca escuché esa expresión.

G: -Bueno, no viene de la fuente más confiable. Su nombre, Cobra, siempre me molestó de cualquier manera. ¿Hay razas extraterrestres en especial que estén dedicadas a la liberación del planeta y de la humanidad?

T: -Puedo nombrar una sobre la que estoy segura, la del planeta Altair.

G: -Conozco a alguien que es de allí.

T: -Tus oyentes pueden o no saber que han habido muchos programas espaciales secretos en la historia de la humanidad. Puede que hayan escuchado del programa espacial estadounidense del Cabal, Solar Warden. Puede que estén familiarizados con el programa espacial secreto nazi. Este último tomó control del planeta Altair, que es un planeta de tercera dimensión muy similar a la Tierra, con seres humanos muy similares a los de la Tierra. La diferencia es que ellos no han sido dañados genéticamente, así que tienen una expectativa de vida acorde con seres de tercera dimensión. Es decir, no de 60 a 100 años, sino de 1000 a 2000 años.

G: -Drake suele decir que se supone que sea de unos 1800 años. Pero nos han manipulado [genéticamente] y dañado mucho.

¡Ah, y Feliz Apocalipsis!


viernes, 4 de septiembre de 2020

Documentales - El arte saqueado de África


   
   


If my eyes no decieve me
and na true be things my ears dey hear
politicians and soldiers make e meeting
Our country dem wan repair
dem dey make like say
dem know o know
say na dem a spoil our country so
as dem dey dabaru am dey o
na so my people dey follow o o

i sorry sorry o, i sorry for Nigeria,
i sorry sorry o, i sorry for Africa
sorry sorry o
i sorry sorry o, i sorry for Nigeria,
i sorry sorry o, i sorry for Africa
sorry sorry o

As we [never get decided]...

Look my friends
dem no like to hear word
na to dey follow follow, follow dem enemies
like zombie, dem dey go dey march dey go
dey fight for other people
wey spoil Nigeria so
these politicians and soldiers
dem be one and the same
no one different [from] the other
my people no wan know
but with kind of leaders
Africa no get hope
Africans will suffer
we go suffer reach our bone

i sorry sorry o, i sorry for Nigeria,
i sorry sorry o, e gba mi o
sorry sorry o
i sorry sorry o, i sorry for Nigeria,
i sorry sorry o, i sorry for Africa

i sorry sorry o, e gba mi o


Guía del Autoestopista Espiritual - Del Sol


"...Montó para ti un espectáculo sin par. Comparado con él, la tentativa de Soledad era un juego de niños. Ella es una mujer tosca. Las hermanitas son verdaderas brujas. Dos de ellas ganaban tu confianza, en tanto la tercera te asustaba y te dejaba indefenso. Jugaron sus cartas a la perfección. Te dejaste engañar y estuviste a punto de sucumbir. El único inconveniente era que tú habías lastimado y curado la luminosidad de Rosa la noche anterior, y ello la había puesto nerviosa. De no haber sido por su nerviosidad, que la llevó a morderte el costado con tanta fuerza, lo más probable es que ahora no es tuvieses aquí. Lo vi todo desde la puerta. Llegué en el preciso instante en que las ibas a aniquilar.

-¿Pero qué podía hacer yo para aniquilarlas?

-¿Cómo lo voy a saber? No soy tú.

-Lo que te pregunto es qué me viste hacer.

-Vi a tu doble salir de ti.

-¿Cómo era?

-Como tú, desde luego. Pero muy grande y amenazador. Tu doble las habría matado. Así que entré y lo interrumpí.

»Tuve que valerme de lo mejor de mi poder para tranquilizarte. Las hermanas no me podían ayudar. Estaban perdidas. Y tú estabas furioso y violento. Cambiaste de color delante nuestro dos veces. Uno de los colores era tan intenso que temí que me dieses muerte también a mí.

-¿Qué color era, Gorda?

-Blanco, ¿qué otro, si no? El doble es blanco, blanco amarillento, como el Sol.

La miré. La sonrisa era completamente nueva para mí.

-Sí -continuó-, somos trozos del Sol. Es por ello que somos seres luminosos. Pero nuestros ojos no llegan a captar esa luminosidad porque es muy débil. Sólo los ojos de un brujo alcanzan a verla, y ello al cabo de toda una vida de esfuerzos.

Su revelación me había tomado totalmente por sorpresa. Traté de poner orden en mis pensamientos para formular la pregunta más adecuada.

-¿Te habló el Nagual alguna vez del Sol? -pregunté.

-Sí. Todos somos como el Sol, aunque de modo muy, muy tenue. Nuestra luz es muy débil; no obstante, de todos modos, es luz.

-Pero, ¿dijo que tal vez el Sol fuese el nagual? -insistí desesperadamente.

La Gorda no me respondió. Produjo una serie de sonidos involuntarios con los labios. Aparentemente, pensaba cómo contestar a mi inquisición. Aguardé, preparado para tomar nota de lo que dijese. Tras una larga pausa, salió a gatas de la cueva.

-Te mostraré mi débil luz -dijo, con cierta frialdad.

Se dirigió al centro del pequeño barranco, frente a la cueva, y se sentó en cuclillas. Desde donde me encontraba no veía lo que estaba haciendo, de modo que también salí de la cueva. Me detuve a tres o cuatro metros de ella.

Metió las manos bajo la falda, siempre en cuclillas. De pronto, se puso de pie. Unía los puños cerrados flojamente; los elevó por sobre su cabeza y abrió los dedos de golpe. Oí un sonido seco, como un estallido, y vi salir chispas de los mismos. Volvió a cerrar los puños y a abrirlos de golpe, y de ellos surgió otro torrente de chispas larguísimas. Se puso nuevamente en cuclillas y hurgó bajo la falda. Parecía estar extrayendo algo del pubis.

Repitió el movimiento de los dedos, a la vez que ponía las manos por sobre la cabeza, y vi cómo de ellos se desprendía un haz de largas fibras luminosas. Tuve que ladear la cabeza para contemplarlas contra el cielo ya oscuro. Tenían el aspecto de largos filamentos luminosos rojizos. Terminaron por perder el color y desaparecer.

Se puso en cuclillas una vez más y, cuando abrió los dedos, emanó de ellos una asombrosa cantidad de luces.

El cielo estaba lleno de rayos de luz. Era un espectáculo fascinante. Absorbió por completo mi atención; no podía apartar los ojos de él. No observaba a la Gorda. Contemplaba las luces. Repentinamente, un grito me obligó a mirarla, y alcancé a verla asir una de las líneas que generaba y subir hasta la parte más alta del cañón. Estaba allí convertida en una enorme sombra oscura contra el cielo, y luego descendió al fondo del barranco dando tumbos, como si bajara una escalera deslizándose sobre el viento..."


"El segundo anillo de poder", Carlos Castaneda, 1977