“El mayor desafío al que se ha enfrentado
mi pueblo ha sido oler y saborear las palabras y creencias del hombre blanco y
luego escupirlas sin juzgar ni ofender a quienes las defienden. Ya quedan pocos
aborígenes, y cada año van quedando menos, a medida que las tribus se ven
forzadas a abandonar sus tierras para someterse a las costumbres del hombre
blanco si no quieren perecer. En verdad, no me refiero al hombre blanco. Debo
corregir mis palabras, pues el color de la piel no tiene importancia alguna. Es
su mentalidad y su forma de vida, la sustitución de las leyes originales por
otros valores, lo que ha producido mutaciones en los seres humanos. Hay
mutantes de todos los colores.”
[…] “En el mundo mutante existe la ley de la
religión. Estoy segura de que te resulta familiar. Pues bien, uno de los
preceptos de esa ley dice «No matarás». El mensaje es muy claro, y sin embargo
los mutantes siguen matándose unos a otros, en las guerras, en las carreteras,
en los experimentos de medicina, en defensa de sus posesiones o de su propia
vida, por odio o por venganza. La interpretación de un mandato tan sencillo
como «no matarás» se tergiversa para justificar la forma de actuar de una
persona en determinadas circunstancias. Eso puede ser lo correcto si una
sociedad así lo decide, pero en verdad esa ley encierra una orden muy clara.
Ese «No matarás» quiere decir literalmente «¡No puedes matar a nadie!».”
[…] “Mi pueblo se
hace llamar "Karoon", que se podría traducir como "los primeros",
"los originales", "los puros", "los reales" o
"los que piensan en unidad". A mí me gusta llamarnos la tribu de los
Auténticos. Para referirnos a la sociedad de tipo occidental, hablamos de
"los cambiados", "los que ya no piensan en unidad",
"los alterados" o "los mutantes" —Benala descubrió su
blanca dentadura y añadió entre risas—: Y esto que te digo no es una opinión,
sino una observación.”
[…] “Si lo
traducimos al lenguaje de los mutantes, estaríamos hablando de un "libro
de cuentas la Eternidad". En sus páginas habría una entrada que indicaría
cuántos segundos hemos vivido realmente, y un desglose en el que se computarían
cuántos de esos segundos hemos vivido en paz, satisfechos, a gusto con nosotros
mismos —como ocurre cuando ayudamos a otra persona—, y cuántos segundos hemos
dedicado al placer de la risa o de la música. En el libro quedaría también
registrado el número de veces, a lo largo de nuestro centenar aproximado de
años de vida, en que nos hemos enfadado y hemos elegido permanecer enfadados, o
hemos sentido odio y hemos alimentado ese sentimiento.”
“Cada palabra
que pronunciamos se diluye en el vaho y jamás puede recuperarse. Podemos decir
"lo siento", pero eso no anula el efecto de la energía que hemos
liberado. Las intenciones son energía, las acciones son energía. Sin embargo,
una persona puede actuar de una forma y ocultar en su interior una intención
distinta. Todas las formas de conciencia humana son acumulativas y generan
atmósferas colectivas. Hoy día, la Madre Tierra se halla envuelta en un halo
tan denso y cargado de energía negativa que, en algunos lugares, las personas
respiran y se alimentan de los pensamientos de victimismo colectivo y llenan el
vacío que crean con más de lo mismo. También existe una aureola que se
desarrolló a partir de planteamientos y acciones basados en la premisa "yo
primero, lo demás no importan". La cuestión es conseguir lo que se desea a
toda costa. Movido por este tipo de razonamientos, el hombre ha puesto todas
sus energías en el afán de inventar, de sacar provecho a todo, sin detenerse a
pensar en la vida del mañana, ni en si habrá posibilidad de vida mañana. Los
espíritus de los recién nacidos y de los niños son fuerzas tan positivas que,
ahora, muchos de ellos vienen a la tierra para quedarse tan sólo un breve
período de tiempo y poner toda su energía en el intento de compensar —y
eventualmente eliminar— la energía negativa.”
[…] “Pero, en
última instancia, es la Sagrada Unidad quien decide. ¿Acaso no saben los
mutantes que no pueden impedir que sople el viento, que resuenen los truenos,
que broten las flores o que la fruta caiga de los árboles? ¿Cómo se puede
cosechar hoy la fruta de mañana? ¿Cómo se puede saber lo que el mundo tiene en
reserva para el futuro? —Los mutantes no creen que el mundo tenga nada en
reserva para el día de mañana. Ellos son los encargados de controlar el mundo.
Creen que los humanos son la única forma de inteligencia del planeta, y que las
personas pueden hacer todo lo que les plazca. Según ellos, el mundo le fue
concedido al hombre para que lo utilice de la forma que más le convenga. —¿Que
los humanos son la única forma de inteligencia en el planeta? ¿Y cómo llaman
entonces al habla y al pensamiento de los delfines y las ballenas? —Por no
hablar de los lobos, los loros o los chimpancés —añadió Benala—. En el mundo
hay un gran número de animales dotados de gran inteligencia, pero los mutantes
no creen que estas criaturas puedan desarrollarse y alcanzar la superación de
su actual fase evolutiva. Según ellos, los animales no tienen mucho que
ofrecer. Realmente creen que están hechos para ser dominados.”
Extractos del libro "Mensaje desde la eternidad", Marlo Morgan, 1999
Cuando
la fotógrafa Isa Leshko conoció por primera vez a un caballo pinto de 34 años
llamado Petey, hubo algo en el amable y artrítico Appaloosa que la cautivó. Sus
ojos estaban nublados por las cataratas, su capa era opaca y áspera, y se movía
rígidamente mientras la seguía por el pasto. Hipnotizada por el gentil animal,
Leshko corrió adentro para agarrar su cámara. "No estaba segura de por qué
me sentía tan atraída por él, pero seguía tomando fotos. Había pasado mucho
tiempo desde la última vez que había sentido este tipo de emoción mientras
sostenía una cámara", dice Leshko. Leshko y su hermana habían estado cuidando
a su padre, que había luchado con éxito contra el cáncer oral en etapa 4, y a
su madre, que padecía de Alzheimer en estado avanzado. "Cuando revisé mis
negativos de mi tarde con Petey, me di cuenta de que había encontrado una
manera de examinar mi dolor y mi miedo derivados de la enfermedad de mamá, y
sabía que tenía que encontrar otros animales mayores para fotografiar",
dice Leshko. "No estaba pensando en embarcarme en un proyecto a largo
plazo. Estaba buscando la catarsis". Más de una década después, ese
encuentro con Petey ha dado como resultado el inquietante libro de Leshko,
"Permitido envejecer: retratos de animales ancianos de los santuarios
agrícolas" (University of Chicago Press, 2019). El trabajo presenta
imágenes de caballos, vacas, pollos, cabras, cerdos y otros animales de granja
que han sido rescatados y viven sus últimos días en condiciones de seguridad.
"La experiencia tuvo un profundo efecto en mí y me obligó a enfrentar mi
propia mortalidad", dice Leshko. "Estoy aterrorizada de envejecer, y
comencé a fotografiar animales ancianos para observar este miedo. Cuando conocí
a animales de granja rescatados y escuché sus historias, sin embargo, mi
motivación para crear este trabajo cambió. Me apasioné al abogar por estos
animales, y quería usar mis imágenes para hablar en su nombre".
Los
afortunados
Violet, el cerdo barrigón, nació parcialmente paralizado.
(Foto: Isa Leshko/'Permitido envejecer'). Los animales fotografiados por Leskko
vivían en santuarios de animales en todo el país. Algunos habían sido
abandonados durante tormentas u otros desastres naturales. Otros fueron
rescatados de acaparadores u operaciones agrícolas de traspatio. Algunos fueron
encontrados deambulando por las calles después escapar camino al matadero. Unos
pocos eran mascotas cuyos dueños ya no podían cuidar de ellos. "Casi todos
los animales de granja que conocí para este proyecto sufrieron horribles abusos
y negligencias antes de su rescate. Sin embargo, es un eufemismo masivo decir
que son los afortunados", dice Leshko. Y como Melissa observó en
Treehugger, "La cuestión es que no tenemos la oportunidad de conocer
muchos animales viejos". "Aproximadamente 50 mil millones de animales
terrestres son criados en granjas en todo el mundo cada año. Es un milagro
estar en presencia de un animal de granja que ha logrado llegar a la vejez. La
mayoría de sus parientes mueren antes de los 6 meses. Representando la belleza
y la dignidad de los animales de granja de edad avanzada, invito a la reflexión
sobre lo que se pierde cuando a estos animales no se les permite envejecer".
Memorias dolorosas
Las imágenes a menudo eran emocionalmente difíciles de tomar
para Leshko. "Lloré mientras fotografiaba animales, particularmente
después de enterarme de los horribles traumas que sufrieron antes de ser rescatados",
dice. "A veces un animal me recordaba a mi madre, que también fue
doloroso". En la introducción del libro, Leshko describe el encuentro con
un pavo ciego que, según ella, se parece a su madre después de volverse
catatónica: "Uno de los animales que conocí para este proyecto fue un pavo
ciego llamado Gandalf que vivía en "Pasado's Safe Haven" en Sultan,
Washington. Debido a que era ciego, sus ojos a menudo tenían una cualidad en
blanco. Era un día insoportablemente bochornoso cuando lo conoció por primera
vez y Gandalf, como la mayoría de los pavos, se refrescaba al respirar con el
pico abierto", escribe. "Su mirada vacía junto con su boca abierta me
transportó al lado de la cama de mi madre durante sus últimos meses, cuando
ella estaba catatónica. Huí del recinto de Gandalf llorando después de pasar
unos momentos con él. Tomó algunas visitas más antes de que finalmente pudiera
ver a Gandalf y no a mi madre cuando lo miraba a través de mi visor. Me
sorprendió la naturaleza gentil y digna del pájaro, y me concentré en estos
atributos mientras lo fotografiaba".
Impacto emocional
Los retratos amables y majestuosos de Leshko a menudo tienen
un gran impacto en las personas que los ven. "Mucha gente llora. He
recibido cientos de correos electrónicos profundamente personales de personas
de todo el mundo, compartiendo conmigo su dolor por un padre moribundo o una
querida mascota enferma", dice. "En las inauguraciones de
exposiciones, recibo habitualmente abrazos de extraños que comparten con
lágrimas sus historias de pérdida. Estoy profundamente conmovida porque mi
trabajo ha afectado a las personas en un nivel tan emocional. Estoy agradecida
por la efusión de amor y apoyo que he recibido para este trabajo. Pero a veces
estos encuentros también han sido dolorosos, especialmente cuando ocurrieron
mientras lloraba la muerte de mis padres". Las imágenes también han sido
terapéuticas para Leshko. "Pasar tiempo con animales de granja que han
desafiado todas las probabilidades de llegar a la vejez me ha recordado que el envejecimiento
es un lujo, no una maldición", dice Leshko. "Nunca dejaré de tener
miedo de lo que me depara el futuro pero quiero enfrentar mi eventual declive
con el mismo estoicismo y gracia que los animales en estas fotografías han
mostrado".
Sin pestañear, en detalle
Al fotografiar a sus sujetos mayores, Leshko dice que quería
que fueran "inquebrantables en detalle" pero no fríos o crueles.
Fotografió a la mayoría de los animales mientras yacía en el suelo a su nivel
en un granero o pasto para que se sintieran más cómodos. "Los humanos son
conscientes de su edad y apariencia de una manera que los animales no lo
son", dice ella. "Esta es una de las razones por las que no había
fotografiado a mi madre durante sus años de declive. Antes de su enfermedad, mi
madre estaba muy preocupada por su apariencia y se esforzaba por verse mejor
antes de salir en público". Los animales tienen diferentes razones para
ocultar los signos del envejecimiento. "Algunos animales ocultan los
signos de la enfermedad o se camuflan para evitar ser presas fáciles. Muchas
especies alteran su apariencia física para atraer a sus parejas. Pero eso no
significa que los animales sean conscientes de su apariencia de la misma manera
que los humanos" dice. "Sin embargo, al editar mis imágenes para este
proyecto, consideré cuidadosamente si las imágenes que seleccioné eran
respetuosas con los animales que había fotografiado". Aunque iluminé sus
ojos para aumentar los detalles, hice poco para cambiar lo que fotografié.
"Muchos de los animales que conocí habían perdido muchos dientes y
babeaban mucho. Luché sobre si incluir baba en mis imágenes, editarlas en
Photoshop o elegir una imagen completamente diferente. Decidí incluirlo en mis
imágenes porque no quería imponer normas antropocéntricas a estos animales.
Quería respetar el hecho de que mis sujetos son animales, no humanos, y no son
humanos en pieles y plumas".
Testamentos para la supervivencia y la resistencia
La mayoría de los animales que aparecen en el libro de
Leshko murieron entre seis meses y un año después de que los fotografiara. En
algunos casos, un animal murió el día después de que lo conociera. "Estas
muertes no son sorprendentes dada la naturaleza de este proyecto y sin embargo
han sido dolorosas". Desde que comenzó el proyecto, sus padres
fallecieron, perdió dos gatos domésticos por cáncer y una amiga cercana murió
después de una caída. "El dolor inicialmente inspiró este trabajo y ha
sido mi compañero constante mientras he trabajado en este libro", dice
Leshko, quien en lugar de sentirse desanimada por su experiencia, ha encontrado
una razón para sentirse animada. "Prefiero pensar en ellos como
testimonios de supervivencia y resistencia".
En azul, las zonas
que observan el UTC en el hemisferio norte. En naranja, las zonas que observan
el UTC en el hemisferio Sur. En gris oscuro, las zonas que lo observaron y en gris
claro, zonas que nunca lo han hecho. Fuente.
Como si el interfecto y su gobierno no hubiesen generado un
tsunami de desahucios, suicidios, parados, emigrantes, corrupción, represión y
miseria, se atreven a llamar a un soplamocos: violencia.
Hoy el Mendigo nos obsequia con este maravilloso artículo. Suscribo sus palabras una por una. Copio y pego el texto completo y además, aun sabiendo que le jode, lo justifico, (perdona Mendigo pero en este jardín de cactus mando yo). Os recomiendo que os deis una vuelta por su sitio La mirada del Mendigo donde podréis disfrutar de su afilada lengua incluso aunque no coincidáis con sus gustos u opiniones.
Vale, reconozco que estoy rodeado.
Me rindo.
Depongo las armas.
Tenéis razón, occidente mata por millones y hay que detener
los bombardeos criminales sobre Siria del imperialismo yankee y francés.
Gritemos igual que con la invasión de Iraq: ¡No a la guerra!
(aunque la guerra empezó ya hace cuatro años).
Sólo permitidme un último deseo. ¿Podríais mirar estas
caras? Escuchad sus voces, sus razones, sus risas y lamentos.
Miradlas, porque a esas crías, a sus hermanos y a sus
padres, los estáis condenando a muerte.
Vuestra bisoña ignorancia está pidiendo sobre todo un pueblo
una sentencia de muerte. Para vuestra información, las YPG, las milicias
kurdosirias, prácticamente no tienen artillería. No tienen blindados ni misiles
anti-tanque. De hecho, cuando tuvieron que repeler el ataque del Estado
Islámico en Kobanî, andaban incluso cortos de munición para los AK-47. Y la
alternativa era el exterminio, pues nada odian tanto los mujaidines como a este
movimiento kurdo socialista,su más implacable enemigo, que llega en su desafío
al modelo patriarcal islámico hasta el punto de incluir a mujeres en sus filas
(un tercio de los combatientes, en el ejército sueco son sólo el 14%).
Por si a vuestros putos mundos de Yupi no ha llegado la
noticia, el Estado Islámico heredó la artillería del ejército iraquí, cuando
huyó en desbandada del Norte del país. Tiene RPG, TOW, FLAK, Stingers, los
famosos Humvees cortesía del tío SAM, carros de combate soviéticos T-55 y T-62
e incluso tendría cazabombarderos y helicópteros si hubiera alguien entre sus
filas que supiera pilotarlos. Aquí os dejo la relación. Y, por supuesto, una
enorme flota de Toyota Hilux nuevecitos salidos de algún concesionario de Riad
(no todos, al menos 20 de ellos fueron un regalito del Departamento de Estado
Usamericano a los “rebeldes moderados”).
Por el contrario, el único armamento que tienen los kurdos
sirios es el que les suministra a cuentagotas el gobierno autónomo del
kurdistán iraquí, conservador y tradicionalmente enfrentado al PKK. A
diferencia de sus hermanos iraquíes, los peshmerga, protegidos por Washington,
a los kurdos de Rojava no los apoya ni Cristo. De hecho, son considerados
terroristas por el gobierno islamista de Erdogan, mientras protege a los
yihadistas (hasta el punto de osar derribar un cazabombardero ruso). La cuestión
es que, hoy en día, Rojava es el ÚNICO territorio de la región con un gobierno
de inspiración democrática, socialista, secular e igualitario (por lo que
Abdullah Öcalan cumple cadena perpetua en una prisión turca).
Y, quizá no lo sepáis, pero la cobertura aérea que les dio
la USAF les permitió soportar la embestida islamista y contraatacar. Han
establecido una tímida colaboración con el mando aliado, para señalar objetivos
de artillería que silenciar. Sólo de esta forma, con el concurso de la aviación
usamericana, pudieron aguantar y evitar el exterminio que sufrió la comunidad
yazidí en Sinjar. Por cierto, fueron los kurdos del PKK y la YPG (terroristas,
no lo olvidemos, según Ankara, USA y la UE) los que llegaron hasta la montaña
donde estaban refugiados y condenados a perecer, y los evacuaron. Arriesgaron
su vida, internándose en territorio del Estado Islámico, para salvar la de
10.000 personas (básicamente mujeres y niños, porque los hombres habían sido
asesinados por los yihadistas), que ni siquiera eran de su etnia ni religión
(los kurdos, el mayor pueblo sin Estado, son mayoritariamente musulmanes
suníes, pero anteponen la civilización a su fe). Y esta operación de rescate
fue posible gracias a la cobertura aérea que dieron las USAF. Y lo siento si
eso rompe el simplismo de vuestros esquemas mentales, pero si tenéis un
problema con la realidad no la culpéis a ella.
Si los kurdos escaparon del exterminio, no fue por los
gritos pacifistas de una panda de PROGRES GILIPOLLAS. Esta guerra nos ofrece todo
tipo de ironías, pero lo cierto es que la autonomía socialista de Rojava se
salvó gracias a la intervención de la aviación gringa, mientras la izquierda
europea se miraba el ombligo.
Intervención demasiado tibia, a mi parecer, pues está
jugando a controlar al Estado Islámico pero sin buscar su derrota. No quiere
una victoria por KO de ninguno de los púgiles, sino desgastar a ambos bandos
(suníes y chiíes). Afortunadamente, Rusia ha entrado con interés real en
derrotar a los islamistas y está bombardeando al Estado Islámico donde le
duele, en su fuente principal de financiación, la sangre que corre por sus
venas: el petróleo.
También es lástima que en un año de bombardeos, no se les hubiera
ocurrido tan elemental idea al alto mando aliado, si es que realmente querían
derrotar al Califato.
Así que, de acuerdo, me habéis convencido. Vamos a salir a
la calle a pedir el fin de los bombardeos. Pero si los MIERDAS de los
organizadores tienen valor, que llamen a la autoridad autónoma kurda para
explicarles su posición: que movido por sus altos valores (y supina estupidez)
está reclamando a sus gobiernos el fin de la cobertura aérea que les dan los
malvados imperialistas (exactamente lo que quiere Erdogan)
Debajo de mi casa, hay una pintada firmada por el PCPE que
pone: Fóra as vosas mans de Siria! Lo que no sé es si el mastuerzo que escribió
eso va a presentarse voluntario para ir al kurdistán sirio, a neutralizar él
mismo los convoyes yihadistas en la próxima ofensiva. Para que se vaya haciendo
una idea, esto es un T-62 soviético. Los barbudos tienen varios de estos.
A ver quién de vosotros es el valiente. ¡Venga, machotes!
Los que proponéis que los kurdos puedan permitirse el lujo
de prescindir del apoyo del despreciable monstruo capitalista, haced vosotros
entonces su trabajo. Detened los ataques yihadistas.
No claro, la izquierda española, tan SOBERAMENTE IMBÉCIL
como siempre, está llena de buenas intenciones y ninguna solución. Porque joder,
cómo se le explica a esa gente que la izquierda europea no se haya movilizado
para darles apoyo, que haya desdeñado su esfuerzo revolucionario. Me cago en
Dios, cuando en España luchamos contra la reacción, el fascismo y la barbarie
religiosa, recibimos la solidaridad de todos los pueblos. Por supuesto que no
de los gobiernos, pero aquí vino a dejar su vida por la libertad gente de todos
los rincones del mundo. Y hoy, expuestos al exterminio como lo estuvieron los
republicanos españoles, la izquierda española quiere retirar la cobertura aérea
a los kurdos sirios, y allá se las apañen. ¿Pero sois imbéciles o simplemente
unos cínicos hijos de puta?
Porque por si no lo sabéis, la aviación es muy poco útil
para desalojar a un enemigo que se encuentra en una población. La aviación no
conquista, eso lo hacen las tropas de tierra (y sería un error mayúsculo que
fueran occidentales). Pero sí que es extremadamente útil frenando una ofensiva,
en la que los yihadistas deben salir de núcleos urbanos y formar una columna y
un frente. En ese momento están expuestos, y si hay comunicación entre las
unidades kurdas y el mando aliado, pueden fijar las posiciones para poder
bombardear. Y los drones son extremadamente útiles para patrullar y avisar de
una ofensiva. Cualquiera que haya cogido un libro de historia del siglo veinte,
sabe que sólo con aviación no se gana una guerra, pero sin la supremacía aérea
es imposible ganarla y lo único que puedes hacer es pasar a la defensiva. Que,
desde que entraron en acción los bombardeos rusos, es lo que están haciendo los
yihadistas: aguantar las posiciones…cuando pueden.
Otra aclaración: evidentemente, tanto Estados Unidos como
Rusia sí que podrían atacar a los terroristas en poblaciones defensivas. Ambas
potencias cuentan con bombarderos estratégicos (B-52, Tu-160…) capaces de
reducir Raqqa a gravilla en cuestión de horas. Pero, evidentemente, esos
occidentales que matan por millones cada día (como dice el Supremo Imbécil) ni
se les pasa por la cabeza cometer semejante barbaridad por la enormidad de
víctimas civiles que causaría. Lamentablemente, no son de la misma opinión ni
el SAA con sus barrel bombs ni la oposición “moderada”, dinamitando el centro
urbano de Alepo y plantando batalla en barrios habitados, donde ambos bandos entran
con los carros. Para ser una religión de paz, ponen verdadero énfasis en
despellejarse mutuamente en nombre de Allah. No me quiero ni imaginar el estado
de Siria si estas pacíficas gentes contasen con la maquinaria bélica de las
potencias occidentales.
Esto es la ciudad de Homs. Y éste no es el resultado de los
bombardeos de la USAF ni de la VVS, sino de los combates entre indígenas.
Supongo que eso os dejará la conciencia mucho más tranquila
(y, casi cinco siglos después de Hobbes, seguimos con el racista mito del buen
salvaje). Mientras se mantengan alejados los ejércitos occidentales, no pasa
nada, la carnicería es tolerable. Llevamos 4 años y 300.000 muertos pero el
problema son los bombardeos aliados. ¿Estoy rodeado de imbéciles que no saben
formarse una idea compleja? A quien sólo tiene un martillo, todos los problemas
se le antojan clavos.
Llevo desesperándome por la traición de Occidente de no dar
más apoyo a esta gente, el único punto de luz en un mar de involución
fundamentalista, de dejarlos tirados por los recelos que levanta en los
despachos su ideología izquierdista. Salvo escasas excepciones, la izquierda
española simplemente se ha encogido de hombros ante la amenaza islamista a
Rojava. ¿Dónde quedó el internacionalismo, la solidaridad revolucionaria? Y
encima, ahora, tengo que ver cómo la progresía española en pleno quiere retirar
lo único que les permite mantener a raya a los mujaidines ¡la campaña de
bombardeos! Yo acabo desquiciado.
Está bien, me retiro y salgo con las manos en alto. Pero una
última cosa más.
Quiero que veáis esta foto:
Es Rehana, una chavalita kurda que se unió a las YPJ y se
convirtió en emblema de la revolución kurda y la lucha de ese pueblo por su
supervivencia.
A mí me emociona ver cómo en esa parte del mundo, hay
mujeres que se revelan al destino de un objeto, pasivo y paciente, toman un
arma y defienden su cuerpo y su tierra contra los que pretendan hollarlo.
Exigen los mismos derechos que los hombres y están dispuestas a afrontar los
mismos peligros. Hoy que todo progre de mierda reivindica las bondades del
islam (sin someterse), yo muestro mi admiración al proyecto de tolerancia y
justicia social que están desarrollando contra viento y marea los kurdos.
Qué se le va a hacer, soy poco de modas. Ni pienso dejarme
barbita de gilipollas, a llevar las botas por fuera de los pantalones como un
monito, ni a estas alturas es de esperar que cambie mis principios. El que
mande a la mujer a la cocina, es mi enemigo. El que quiera imponer un credo,
una obediencia debida a una autoridad autocrática, es mi enemigo. El que
realiza una limpieza étnica, exterminando a los de fuera de su grupo étnico y/o
religioso es enemigo de toda la Humanidad y debe ser derrotado. Yo no
contemporizo con el fascismo, por mucho que luzca exótico con su chilaba: hasta
enterrarlos en el mar.
También son curiosas las carambolas de la historia; quién me
iba a decir tan sólo hace unos meses que tendría que ser Rusia, de nuevo, la
que lleve el peso de aplastar el fascismo en su versión más fanática y
genocida. Verdaderamente extraña, esta guerra…
Además, es que me resulta especialmente detestable ese
buenismo de teletubbi, porque es el mismo cinismo con que los países europeos
aislaron a la República en el 36. Con la palabra paz en la boca (y merced a una
intensa labor diplomática del Vaticano) negaron suministros a la joven
democracia, abandonándola desarmada (porque las armas las tenía el ejército
sublevado) en manos del fascismo. ¡Canallas! ¿Y lo mismo también pretendemos
hacer con Rojava? ¿Imponerles un embargo de armas, como propugnan los bobitos
de Podemos y su pensamiento mágico? No sólo la aviación no puede destruir los
carros y piezas de artillería islamista, sino que encima negamos a las YPG la
posibilidad de armarse. ¿Ignorancia o hipocresía criminal, la del puto coletas
y su compañero aniñado? Antes de echar la boca a pastar, hay que medir las
consecuencias de lo que decimos, más si te postulas para gobernar.
¡Ah! Se me olvidaba comentarlo. Rehana, el ángel de Kobanî,
fue presuntamente capturada por los mujaidines. Difundieron esta foto en sus
redes sociales:
Como se había convertido en una celebridad, hay tanto empeño
de unos en matarla como de otros en que esté viva, así que bien pudiera ser
ella, bien pudiera ser otra joven. Ahora bien, que sepáis que es el destino al
que estáis abocando a los kurdos sirios con vuestro infantilismo.
¿Guerra contra el fascismo? ¡SÍ! ¡Por supuesto, donde sea,
adopte la forma que adopte!
CODA: ¡Ah! Albertito…Pablete…no esperéis que os acompañe al
país de la piruleta de donde pretendéis venir. Las tonterías, tienen un límite.
For 17
years, Juan Reinaldo Sanchez served as bodyguard to Fidel Castro. But when he
became disillusioned with the Cuban dictator’s hypocrisy and tried to retire in
1994, Castro had him thrown in prison. Sanchez made 10 attempts to escape the
island, finally making it to the US in 2008. Now he reveals all in his new
book, “The Double Life of Fidel Castro.” In this excerpt, Sanchez exposes “El
Jefe’s” privileged life.
To
Cubans, Fidel Castro presents himself as a man of the people, claiming to make
only 900 pesos a month (about $38) and owning no property other than a modest
“fisherman’s hut” somewhere on the coast.
In
truth, El Jefe is worth hundreds of millions and owns 20 properties, including
a chalet where he goes duck hunting every year and a private marina in the Bay
of Pigs.
His
main home is Punto Cero, where his family was kept hidden away. No one knew
until recently that he had a wife, Dalia, with whom he had five sons, all with
“A” names: Alexis, Alex, Alejandro, Antonio and Angelito. Even Fidel’s own
brother, Raúl, did not meet them until the children were adults. Few,
meanwhile, know that Fidel has had at least three children out of wedlock,
including one with his personal interpreter and longtime mistress, Juanita.
Castro
may not be as ostentatious as Khadafy or Saddam Hussein, but he’s rich beyond
most people’s dreams. His simple appearance is due more to laziness than
austerity. Castro, who rarely wakes before 10 a.m. or 11 a.m., is happy not to
wear a suit and confessed that the main reason he has a beard is so he did not
have to shave every day.
But
there were plenty of perks to being the depository of Cuba’s wealth. He has his
own private basketball court where he never lost a game. And his own private
hospital housing two people full-time simply because they shared his blood
type.
At
Punto Cero, each member of his family possessed his or her own cow, so as to
satisfy each one’s individual tastes, since the acidity and creaminess of fresh
milk varies from one cow to another. And so the milk would arrive on the table,
each bottle bearing a number, a little of paper scotch-taped onto the bottle,
corresponding to each person’s cow.
Antonio’s
was No. 8, Angelito’s No. 3, and Fidel’s No. 5, which was also the number he
wore on his basketball shirt.
There
was no question of deceiving him: Fidel possessed an excellent palate that
could immediately detect if the taste of milk did not correspond to that of the
previous bottle.
Perhaps
most extravagantly, Fidel Castro has his own secret island.
Ironically,
he has John F. Kennedy to thank for it. In April 1961, a group of CIA-trained
exiles landed at the Bay of Pigs tried to overthrow the Cuban government. It
was a completely fiasco.
In the
days following the failed attack, Fidel came to explore the region when he
encountered a local fisherman with a wrinkled face whom everyone called El
Viejo Finalé. He asked Old Finalé to give him a tour of the area, and the
fisherman immediately took him on board his fishing boat to Cayo Piedra, a
little “jewel” situated 10 miles from the coast and known only to the local
inhabitants.
Fidel
instantly fell in love with this place of wild beauty worthy of Robinson Crusoe
and decided to have it for his own. The light house keeper was asked to leave
the premises and the lighthouse was put out of action and later taken down.
To be
precise, Cayo Piedra consists of not one island but two, a passing cyclone
having split it in half. Fidel had, however, rectified this by building a
700-foot-long bridge between the two parts.
The
southern island was slightly larger than its northern counterpart, and it was
here, on the site of the former lighthouse, that Castro and his wife, Dalia,
had built their house: a cement-built, L-shaped bungalow arranged around a
terrace that looked out to the east, onto the open sea.
While
ordinary Cubans suffered, this is where Castro would relax.
On the
west side of the island, facing the setting sun, the Castros had built a
200-foot-long landing stage for his personal yacht. The Aquarama II, decorated
entirely in exotic wood imported from Angola, had four engines from Soviet navy
patrollers, a gift from Soviet leader Leonid Brezhnev. At full throttle, they
propelled Aquarama II at the phenomenal, unbeatable speed of 42 knots, or about
48 miles an hour.
To
allow Aquarama II to dock, Fidel and Dalia had also had a half-mile-long
channel dug; without this, their flotilla would not have been able to reach the
island, surrounded by sand shoals.
The
jetty formed the epicenter of social life on Cayo Piedra.
A
floating pontoon, 23 feet long, had been annexed to it, and on the pontoon
stood a straw hut with a bar and barbecue grill.
From
this floating bar and restaurant, everyone could admire the sea enclosure in
which, to the delight of adults and children alike, turtles (some 3 feet long)
were kept. On the other side of the landing stage was a dolphinarium containing
two tame dolphins that livened up our daily routines with their pranks and
jumps.
Fidel
Castro also let it be understood, and sometimes directly stated, that the
revolution left him no possibility for respite or leisure and that he knew
nothing about, and even despised, the bourgeois concept of vacation. Nothing
could have been further from the truth. From 1977 to 1994, I accompanied him
many hundreds of times to the little paradise of Cayo Piedra, where I took part
in as many fishing or underwater hunting expeditions. The private life of the
Comandante was the best-kept secret in Cuba.
Fidel
Castro has always made sure that information concerning his family is kept
private, so that over the course of six decades we have learned almost nothing
about the seven brothers and sisters of the Castro family. This separation
between public and private life, legacy of the period when he lived in hiding,
reached unimaginable proportions.
None
of his siblings was ever invited to or set foot on Cayo Piedra. Raúl, to whom
Fidel was closest, might have gone there in his absence, although personally I
never encountered him.
Other
than the closest family circle, in other words Dalia and their five children,
those who can pride themselves on having seen the mysterious island with their
own eyes are few and far between.
Other
than several foreign businessmen whose names I have forgotten and several
handpicked Cuban ministers, the only visitors to the island I can recall were
the Colombian president Alfonso López Michelsen (1974–1978), who came to spend
a weekend there with his wife, Cecilia, around 1977 or 1978; the French
businessman Gérard Bourgoin, aka the Chicken King, who came to visit in around
1990 at the time he was exporting his poultry producing know-how to the whole
world; the owner of CNN, Ted Turner; the superstar presenter of the American
channel ABC, Barbara Walters; and Erich Honecker, communist leader of the
German Democratic Republic (GDR) from 1976 to 1989.
I will
never forget the latter’s 24-hour visit to Cayo Piedra in 1980. Eight years
earlier, in 1972, Fidel Castro had rechristened Cayo Blanco del Sur island
Ernst Thälmann Island. Even better: In a show of symbolic friendship between
the two “brother nations,” he had offered the GDR this morsel of uninhabited
land, nine miles long and 500 yards wide, situated an hour’s sailing from his
private island.
Ernst
Thälmann was a historic leader of the German communist party under the Weimar
Republic, ultimately executed by the Nazis in 1944. In 1980, during an official
visit by Honecker to Cuba, the leader of East Berlin gave Fidel a statue of
Thälmann. Very logically, Fidel decided to put the work of art on the island of
the same name — which is how I came to be present at that incredible scene in
which two heads of state turned up on Aquarama II and disembarked in the middle
of nowhere to inaugurate the statue of a forgotten figure on a deserted island,
witnessed only by iguanas and pelicans.
The
last I heard, the immense statue of Thälmann, 6 1/2 feet high, had been toppled
from its pedestal by Hurricane Mitch in 1998.
In
fact, the only two really frequent visitors to Cayo Piedra other than the
family were the Colombian writer Gabriel García Márquez and the anthropologist
and geographer Antonio Núñez Jiménez. They were two of Fidel’s close friends
and the main users of the guest house on Cayo Piedra.
As
Cuba suffers
Fidel
Castro was an excellent diver and loved spear fishing. The ritual on our return
was immutable. Fidel’s numerous catches would be lined up on the jetty and
sorted into species: breams together, lobster together, and so on. The fish
caught by Dalia, who hunted separately under the protection of two combat
divers, were arranged next to them, she and Fidel then reviewing the ensuing
feast to the admiring, amused commentaries of their entourage.
“Comandante, ¡es otra una
pesca milgrosa! [another
miraculous catch!],” I would say, certain that my comment would win me the
smiles of the main party concerned as well as of all those present.
This
dolce vita represented enormous privilege compared with the lifestyle of
ordinary Cubans, whose already Spartan way of life had gotten considerably
harder since the fall of the Berlin wall and the collapse of the Soviet Union.
Subsidies from Moscow, which had maintained a certain level of prosperity, had
dried up. The Cuban economy, which derived almost 80% of its external trade
from the eastern bloc, was collapsing like a house of cards and households were
surviving on the breadline while the GNP had decreased by 35% and electricity supplies
were seriously inadequate.
Meanwhile,
Fidel Castro sipped his whiskey on the rocks and ate fresh fish in the shade of
his secret island.