En septiembre de 2015, las autoridades de Estados Unidos
destaparon el escándalo de emisiones del consorcio alemán. Volkswagen llevaba
años engañando a las autoridades y a los clientes. Once millones de vehículos
fueron manipulados para ocultar que contaminaban mucho más de lo permitido. En
Estados Unidos, la empresa ya ha tenido que pagar 30.000 millones de euros y
dos empleados han sido condenados allí a prisión. Seguir leyendo.
Arriba, el genial Forges, que los dioses de su predilección lo tengan en su compañía. Te echamos de menos, maestro. Abajo, las noticias que él veía e interpretaba magistralmente en sus viñetas, lo más puras posible, con pocos o ningún aditivo. Disfruten ustedes mientras les dejen; estas cosas no duran.
Mi agradecimiento y admiración a la ex-primera dama, Melania Trump. Ha sabido aguantar el tipo hasta el mismísimo último minuto en el que, por fin, le ha hecho un feo a su futuro ex-esposo. No me imagino cuatro años en el poder con semejante esperpento. Adiós, Don, ha sido un horror verte hacer a América Grande de Nuevo, pasando por encima de los propios americanos y del resto del mundo. Se puede amar a un país, igual que se que se puede querer a un perro. A ambos los puedes convertir en un ser que sea tu alegría, tu compañía y consuelo, con el que puedas ir a pasear, a visitar a tus vecinos, jugar, crecer y convivir o puedes hacer lo que has hecho tú, Don, convertirlo en un perro rabioso que arremeta contra todo y contra todos a una orden tuya y del que ni tú mismo te llegues a fiar al final, pues sabes que su falta de límites y control causará, tarde o temprano, un desastre, cuyos límites estarán definidos por la prontitud de los servicios de perreras municipales en sacrificarlo. Bienvenido sea el siguiente presidente. Les deseo a todos los americanos de bien (y a los de mal también, por qué no) que aprovechen la oportunidad que se les brinda de hacer las paces consigo mismos y con el resto del mundo. Nosotros os queremos igual, sabemos que sois unos adolescentes que han vivido en hogares de acogida desde hace mucho tiempo, que el único recuerdo que tenéis de vuestra madre es que era una persona reprimida y que vuestro padre era un fanático, un borracho y un abusón. Os lo perdonamos todo porque creemos que, tarde o temprano, abriréis vuestros ojos y os daréis cuenta de que el resto del mundo no es vuestro enemigo, que la lucha, de haberla, es mucho más sutil y ominosa, que, como toda la gente del mundo, debéis mirar hacia arriba para poder distinguir y cortar los hilos con los que os manejan y liberaros, no como americanos, sino como seres humanos que sois. Este es mi deseo para este nuevo año.
A la espera de que Oliver Stone nos regale las neuronas con algún documental o película que ilustre el estado del mundo en nuestros días y, en especial, de América latina, tendremos que conformarnos con los medios oficiales y/o masivos y con algunos alternativos para tratar de conocer -aun superficialmente- lo que pasa allende el Atlántico. Buena Suerte y que la Fuerza os Acompañe.
Los Unos
Los Otros
Y los de Más Allá
Carta abierta a todos los hermanos hispanos del continente americano por Guillermo Fesser:
"Harto de tener que navegar continuamente entre lo español y
lo hispano, como si fueran realidades distintas, como si la una debiese de
invitar a la vergüenza y la otra al orgullo, me decido a escribir estas líneas.
En primer lugar, quiero aclarar que odiar a España por su
papel en la conquista, me parece a mí, no es bueno, ni malo, ni todo lo
contrario. Solamente quisiera estar seguro de que ese odio está fundamentado y
no es objeto de manipulación.
Para empezar quisiera compartir el dato histórico de que España
(entonces Castilla) nunca consideró ningún territorio de América colonia, sino
una nueva provincia. Esto no exime de culpas a las terribles atrocidades
cometidas por carniceros, con mentalidad del siglo XVI que realizaron todo tipo
de vergonzosos ultrajes contra los nativos de América; pero está plenamente
documentado que los Reyes Católicos extendieron los derechos de que gozaban los
habitantes de la península a los territorios de ultramar y que trataron de
perseguir a quienes no mantuvieran tales principios. Otra cosa es que lo
consiguieran, en una época en que, con la población diezmada por las hambrunas,
la peste, y las continuas guerras con Europa, mandar “policía” a América
resultaba harto complejo. Basta una rápida comparación con el supuesto imperio
británico, que nunca fue un verdadero imperio, pues los imperios, como hizo el
Romano con Hispania, anexionaban las culturas conquistadas a su cultura,
mientras que, los británicos, simplemente se limitaron a exterminarlas). En
México, en Guatemala, o en el Perú de 2019, vive mucha gente con rasgos
indígenas o mezclados. En Nueva York, es imposible ver a nadie. Algunos, muchos
españoles, exterminaron indígenas; pero muchos más les respetaron. Respeto,
ojo, con la mentalidad de lo que significaba respeto en el siglo XVI que,
tristemente, consistía básicamente en catolizar. La gran pregunta cuando uno
revisa la historia no es cómo de justos fueron sus protagonistas de acuerdo a
la visión actual, sino cuán justos fueron respecto al pensamiento de su época.
Es muy bonito ser feminista en el siglo XXI, pero hasta el XIX ibas a la
hoguera si te atrevías a comentarlo. Los valientes de hoy no necesariamente
hubieran sido tan valientes en el pasado. Dicho esto, quisiera expresar mi más
profunda convicción de que las guerras de independencia de los territorios de
España en América no fueron en absoluto guerras de independencia. ¿Ganaron
acaso Montezuma o Atahualpa? No fue ni mucho menos una guerra de liberación de
los indígenas americanos de sus invasores españoles. Las independencias
americanas no fueron otra cosa que una guerra civil entre españoles. Entre los
que querían seguir pagando impuestos al rey en la metrópoli y los que preferían
quedarse el dinero para ellos mismos. Ganaron, en nombre de los indígenas, los
que querían quedarse con el dinero para ellos; las mismas familias,
descendientes de españoles, que hoy siguen negándoles el pan y la sal a los
indígenas. Vencedores que, para justificar ante la historia que estaban del
lado de los justos (cuando sólo estuvieron y continúan estando del lado propio)
demonizaron a sus hermanos españoles perdedores. Narrativa a la que sumaron los
estadounidenses para darles la puntilla y justificar así la anexión
imperialista de Puerto Rico, Cuba, Guam y Filipinas. Ojalá llegue un día en que
todos los hispanos, descendientes de uno y otro bando, entendamos que este
estúpido enfrentamiento entre nosotros solamente beneficia a los canallas.
Rufianes que nos enseñaron a avergonzarnos de nuestra historia común, mostrando
a Cristóbal Colón como un genocida, cuando en realidad deberíamos estar
orgulloso del emprendedor que cambió la fisonomía del mundo inventando el
primer internet. Lo que ocurre es que entonces Google era el inmenso océano, el
ratón se apellidaba Pinzón, y a Amazon lo llamaban el galeón de Manila. Gracias
a la hazaña de Colón, se conectaron por vez primera los humanos de los
diferentes continentes. La caña de azúcar pasó de Asia a España y, de España, a
Cuba. Los biombos del Japón llegaron a México y, de ahí, a Holanda y al imperio
austriaco. Cambiaron las expectativas del mundo con Colón tanto o más que con
el alunizaje de Neil Armstrong. La diferencia es que el astronauta es un héroe
entre los suyos… y nosotros renegamos profundamente del nuestro. Hermanos hispanos,
se nos ningunea, se nos desprecia, se abusa de nosotros, y no hallamos
respuesta porque permanecemos divididos. Es tiempo de revisar la historia y
decidir, de verdad, si es cierto que este odio que nos profesamos está basado
en algo irremediable, o podemos encontrar ‘common ground’ y juntar una fuerza
definitiva que nos ayude a conseguir una vida mejor para todos.
Como árboles, cada uno hemos desarrollado una copa
diferente, con distintas ramas y follajes, pero nuestro bosque, nos guste o no,
permanece anclado en las mismas raíces. ¿No podríamos empezar a disfrutarlo
plantándole cara a la xenofobia y la manipulación que nos separa? Ojalá.
No sé si somos pocos, muchos o demasiados pero una cosa sí que tengo clara; somos unos cerdos, con perdón de los animales.
La verdad es que si los más de 7 mil millones de personas
que habitan la Tierra estamos juntos y congregados en la misma ubicación,
llenaríamos sólo el estado de Los Ángeles de Estados Unidos. O si a todas las
personas en el mundo se le diera una pequeña casa con patio y estuvieran
también reunidas en la misma ubicación, se podrían llenar sólo los estados de
Texas, California, Nuevo México y habría espacio de sobra.
El autor de la mentira de la sobrepoblación, era un
matemático británico. Su obra más estudiada fue publicada por primera vez
alrededor de la década de 1700. En ella declaró: la sobrepoblación destruiría
el mundo a menos que la guerra, el hambre, la enfermedad se adelantara.
Según su teoría, cuando la población aumenta, la producción
de alimentos aumenta también, a continuación, la producción de alimentos ya no
sería capaz de seguir el ritmo de la población. Después declaró que el mundo
estaría sin alimentos para el año 1890. Es evidente que no estaba en lo cierto
y sin embargo seguimos viendo sus principios aplicados en la actualidad.
¿Tenemos suficiente comida para todos? Sigue aquí.
Os dejo las palabras de dos visionarios: Leonardo da Vinci que las pensó y escribió y las de Loam, que ha sabido leerlas, interpretarlas y traerlas tan certeramente a este post.
Leyendo uno de los cuadernos de notas de Leonardo da Vinci y en uno de sus apartados dedicado a diversas profecías, me sorprendió hallar una advertencia clara y concisa, sobre la destrucción de los bosques tropicales y la eliminación de sus moradores que coincide plenamente con el conflicto ocasionado por el Coltan.
Ciertamente nadie hasta ahora había puesto atención a ese mensaje oculto entre sus cuadernos, a esa claridad en la que nos advierte sobre nuestra mala gestión, nuestro ímpetu arrasador, nuestro espíritu destructor. Leonardo (1452-1519) nos advertía con insistencia y no bajo un código secreto, sino abiertamente en uno de sus cuadernos dejados como legado de su aportación a la ciencia, que:
"Se verán sobre la tierra seres que siempre están luchando unos contra otros con grandes pérdidas y frecuentes muertes en ambos bandos. Su malicia no tendrá límite. Con su fortaleza corporal derribarán los árboles de las selvas inmensas del mundo. Cuando se sientan hartos de alimentos, su acción de gracias consistirá en repartir muerte, la aflicción, el sufrimiento, el terror y el destierro a toda criatura viviente. Su ilimitado orgullo les llevará a desear encumbrarse hasta el cielo, pero el excesivo peso de sus miembros les mantendrá aquí abajo. Nada de lo que existe sobre la tierra, debajo de ella o en las aguas quedará sin ser perseguido, molestado y estropeado, y lo que existe en un país será traspasado a otro. Sus cuerpos se convertirán en tumbas de todos los seres que ellos mismos han matado.” En otra de sus hojas escritas nos dice: "Los metales saldrán de oscuras y lóbregas cavernas y pondrán a la raza humana en un estado de gran ansiedad, peligro y confusión... ¡Qué monstruosidad! ¡Cuánto mejor sería para los hombres que los metales volvieran a sus cavernas! Con ellos, las inmensas selvas serán arrasadas de sus árboles y por su causa perderán la vida infinito número de animales”.
Hoy el Mendigo nos obsequia con este maravilloso artículo. Suscribo sus palabras una por una. Copio y pego el texto completo y además, aun sabiendo que le jode, lo justifico, (perdona Mendigo pero en este jardín de cactus mando yo). Os recomiendo que os deis una vuelta por su sitio La mirada del Mendigo donde podréis disfrutar de su afilada lengua incluso aunque no coincidáis con sus gustos u opiniones.
Vale, reconozco que estoy rodeado.
Me rindo.
Depongo las armas.
Tenéis razón, occidente mata por millones y hay que detener
los bombardeos criminales sobre Siria del imperialismo yankee y francés.
Gritemos igual que con la invasión de Iraq: ¡No a la guerra!
(aunque la guerra empezó ya hace cuatro años).
Sólo permitidme un último deseo. ¿Podríais mirar estas
caras? Escuchad sus voces, sus razones, sus risas y lamentos.
Miradlas, porque a esas crías, a sus hermanos y a sus
padres, los estáis condenando a muerte.
Vuestra bisoña ignorancia está pidiendo sobre todo un pueblo
una sentencia de muerte. Para vuestra información, las YPG, las milicias
kurdosirias, prácticamente no tienen artillería. No tienen blindados ni misiles
anti-tanque. De hecho, cuando tuvieron que repeler el ataque del Estado
Islámico en Kobanî, andaban incluso cortos de munición para los AK-47. Y la
alternativa era el exterminio, pues nada odian tanto los mujaidines como a este
movimiento kurdo socialista,su más implacable enemigo, que llega en su desafío
al modelo patriarcal islámico hasta el punto de incluir a mujeres en sus filas
(un tercio de los combatientes, en el ejército sueco son sólo el 14%).
Por si a vuestros putos mundos de Yupi no ha llegado la
noticia, el Estado Islámico heredó la artillería del ejército iraquí, cuando
huyó en desbandada del Norte del país. Tiene RPG, TOW, FLAK, Stingers, los
famosos Humvees cortesía del tío SAM, carros de combate soviéticos T-55 y T-62
e incluso tendría cazabombarderos y helicópteros si hubiera alguien entre sus
filas que supiera pilotarlos. Aquí os dejo la relación. Y, por supuesto, una
enorme flota de Toyota Hilux nuevecitos salidos de algún concesionario de Riad
(no todos, al menos 20 de ellos fueron un regalito del Departamento de Estado
Usamericano a los “rebeldes moderados”).
Por el contrario, el único armamento que tienen los kurdos
sirios es el que les suministra a cuentagotas el gobierno autónomo del
kurdistán iraquí, conservador y tradicionalmente enfrentado al PKK. A
diferencia de sus hermanos iraquíes, los peshmerga, protegidos por Washington,
a los kurdos de Rojava no los apoya ni Cristo. De hecho, son considerados
terroristas por el gobierno islamista de Erdogan, mientras protege a los
yihadistas (hasta el punto de osar derribar un cazabombardero ruso). La cuestión
es que, hoy en día, Rojava es el ÚNICO territorio de la región con un gobierno
de inspiración democrática, socialista, secular e igualitario (por lo que
Abdullah Öcalan cumple cadena perpetua en una prisión turca).
Y, quizá no lo sepáis, pero la cobertura aérea que les dio
la USAF les permitió soportar la embestida islamista y contraatacar. Han
establecido una tímida colaboración con el mando aliado, para señalar objetivos
de artillería que silenciar. Sólo de esta forma, con el concurso de la aviación
usamericana, pudieron aguantar y evitar el exterminio que sufrió la comunidad
yazidí en Sinjar. Por cierto, fueron los kurdos del PKK y la YPG (terroristas,
no lo olvidemos, según Ankara, USA y la UE) los que llegaron hasta la montaña
donde estaban refugiados y condenados a perecer, y los evacuaron. Arriesgaron
su vida, internándose en territorio del Estado Islámico, para salvar la de
10.000 personas (básicamente mujeres y niños, porque los hombres habían sido
asesinados por los yihadistas), que ni siquiera eran de su etnia ni religión
(los kurdos, el mayor pueblo sin Estado, son mayoritariamente musulmanes
suníes, pero anteponen la civilización a su fe). Y esta operación de rescate
fue posible gracias a la cobertura aérea que dieron las USAF. Y lo siento si
eso rompe el simplismo de vuestros esquemas mentales, pero si tenéis un
problema con la realidad no la culpéis a ella.
Si los kurdos escaparon del exterminio, no fue por los
gritos pacifistas de una panda de PROGRES GILIPOLLAS. Esta guerra nos ofrece todo
tipo de ironías, pero lo cierto es que la autonomía socialista de Rojava se
salvó gracias a la intervención de la aviación gringa, mientras la izquierda
europea se miraba el ombligo.
Intervención demasiado tibia, a mi parecer, pues está
jugando a controlar al Estado Islámico pero sin buscar su derrota. No quiere
una victoria por KO de ninguno de los púgiles, sino desgastar a ambos bandos
(suníes y chiíes). Afortunadamente, Rusia ha entrado con interés real en
derrotar a los islamistas y está bombardeando al Estado Islámico donde le
duele, en su fuente principal de financiación, la sangre que corre por sus
venas: el petróleo.
También es lástima que en un año de bombardeos, no se les hubiera
ocurrido tan elemental idea al alto mando aliado, si es que realmente querían
derrotar al Califato.
Así que, de acuerdo, me habéis convencido. Vamos a salir a
la calle a pedir el fin de los bombardeos. Pero si los MIERDAS de los
organizadores tienen valor, que llamen a la autoridad autónoma kurda para
explicarles su posición: que movido por sus altos valores (y supina estupidez)
está reclamando a sus gobiernos el fin de la cobertura aérea que les dan los
malvados imperialistas (exactamente lo que quiere Erdogan)
Debajo de mi casa, hay una pintada firmada por el PCPE que
pone: Fóra as vosas mans de Siria! Lo que no sé es si el mastuerzo que escribió
eso va a presentarse voluntario para ir al kurdistán sirio, a neutralizar él
mismo los convoyes yihadistas en la próxima ofensiva. Para que se vaya haciendo
una idea, esto es un T-62 soviético. Los barbudos tienen varios de estos.
A ver quién de vosotros es el valiente. ¡Venga, machotes!
Los que proponéis que los kurdos puedan permitirse el lujo
de prescindir del apoyo del despreciable monstruo capitalista, haced vosotros
entonces su trabajo. Detened los ataques yihadistas.
No claro, la izquierda española, tan SOBERAMENTE IMBÉCIL
como siempre, está llena de buenas intenciones y ninguna solución. Porque joder,
cómo se le explica a esa gente que la izquierda europea no se haya movilizado
para darles apoyo, que haya desdeñado su esfuerzo revolucionario. Me cago en
Dios, cuando en España luchamos contra la reacción, el fascismo y la barbarie
religiosa, recibimos la solidaridad de todos los pueblos. Por supuesto que no
de los gobiernos, pero aquí vino a dejar su vida por la libertad gente de todos
los rincones del mundo. Y hoy, expuestos al exterminio como lo estuvieron los
republicanos españoles, la izquierda española quiere retirar la cobertura aérea
a los kurdos sirios, y allá se las apañen. ¿Pero sois imbéciles o simplemente
unos cínicos hijos de puta?
Porque por si no lo sabéis, la aviación es muy poco útil
para desalojar a un enemigo que se encuentra en una población. La aviación no
conquista, eso lo hacen las tropas de tierra (y sería un error mayúsculo que
fueran occidentales). Pero sí que es extremadamente útil frenando una ofensiva,
en la que los yihadistas deben salir de núcleos urbanos y formar una columna y
un frente. En ese momento están expuestos, y si hay comunicación entre las
unidades kurdas y el mando aliado, pueden fijar las posiciones para poder
bombardear. Y los drones son extremadamente útiles para patrullar y avisar de
una ofensiva. Cualquiera que haya cogido un libro de historia del siglo veinte,
sabe que sólo con aviación no se gana una guerra, pero sin la supremacía aérea
es imposible ganarla y lo único que puedes hacer es pasar a la defensiva. Que,
desde que entraron en acción los bombardeos rusos, es lo que están haciendo los
yihadistas: aguantar las posiciones…cuando pueden.
Otra aclaración: evidentemente, tanto Estados Unidos como
Rusia sí que podrían atacar a los terroristas en poblaciones defensivas. Ambas
potencias cuentan con bombarderos estratégicos (B-52, Tu-160…) capaces de
reducir Raqqa a gravilla en cuestión de horas. Pero, evidentemente, esos
occidentales que matan por millones cada día (como dice el Supremo Imbécil) ni
se les pasa por la cabeza cometer semejante barbaridad por la enormidad de
víctimas civiles que causaría. Lamentablemente, no son de la misma opinión ni
el SAA con sus barrel bombs ni la oposición “moderada”, dinamitando el centro
urbano de Alepo y plantando batalla en barrios habitados, donde ambos bandos entran
con los carros. Para ser una religión de paz, ponen verdadero énfasis en
despellejarse mutuamente en nombre de Allah. No me quiero ni imaginar el estado
de Siria si estas pacíficas gentes contasen con la maquinaria bélica de las
potencias occidentales.
Esto es la ciudad de Homs. Y éste no es el resultado de los
bombardeos de la USAF ni de la VVS, sino de los combates entre indígenas.
Supongo que eso os dejará la conciencia mucho más tranquila
(y, casi cinco siglos después de Hobbes, seguimos con el racista mito del buen
salvaje). Mientras se mantengan alejados los ejércitos occidentales, no pasa
nada, la carnicería es tolerable. Llevamos 4 años y 300.000 muertos pero el
problema son los bombardeos aliados. ¿Estoy rodeado de imbéciles que no saben
formarse una idea compleja? A quien sólo tiene un martillo, todos los problemas
se le antojan clavos.
Llevo desesperándome por la traición de Occidente de no dar
más apoyo a esta gente, el único punto de luz en un mar de involución
fundamentalista, de dejarlos tirados por los recelos que levanta en los
despachos su ideología izquierdista. Salvo escasas excepciones, la izquierda
española simplemente se ha encogido de hombros ante la amenaza islamista a
Rojava. ¿Dónde quedó el internacionalismo, la solidaridad revolucionaria? Y
encima, ahora, tengo que ver cómo la progresía española en pleno quiere retirar
lo único que les permite mantener a raya a los mujaidines ¡la campaña de
bombardeos! Yo acabo desquiciado.
Está bien, me retiro y salgo con las manos en alto. Pero una
última cosa más.
Quiero que veáis esta foto:
Es Rehana, una chavalita kurda que se unió a las YPJ y se
convirtió en emblema de la revolución kurda y la lucha de ese pueblo por su
supervivencia.
A mí me emociona ver cómo en esa parte del mundo, hay
mujeres que se revelan al destino de un objeto, pasivo y paciente, toman un
arma y defienden su cuerpo y su tierra contra los que pretendan hollarlo.
Exigen los mismos derechos que los hombres y están dispuestas a afrontar los
mismos peligros. Hoy que todo progre de mierda reivindica las bondades del
islam (sin someterse), yo muestro mi admiración al proyecto de tolerancia y
justicia social que están desarrollando contra viento y marea los kurdos.
Qué se le va a hacer, soy poco de modas. Ni pienso dejarme
barbita de gilipollas, a llevar las botas por fuera de los pantalones como un
monito, ni a estas alturas es de esperar que cambie mis principios. El que
mande a la mujer a la cocina, es mi enemigo. El que quiera imponer un credo,
una obediencia debida a una autoridad autocrática, es mi enemigo. El que
realiza una limpieza étnica, exterminando a los de fuera de su grupo étnico y/o
religioso es enemigo de toda la Humanidad y debe ser derrotado. Yo no
contemporizo con el fascismo, por mucho que luzca exótico con su chilaba: hasta
enterrarlos en el mar.
También son curiosas las carambolas de la historia; quién me
iba a decir tan sólo hace unos meses que tendría que ser Rusia, de nuevo, la
que lleve el peso de aplastar el fascismo en su versión más fanática y
genocida. Verdaderamente extraña, esta guerra…
Además, es que me resulta especialmente detestable ese
buenismo de teletubbi, porque es el mismo cinismo con que los países europeos
aislaron a la República en el 36. Con la palabra paz en la boca (y merced a una
intensa labor diplomática del Vaticano) negaron suministros a la joven
democracia, abandonándola desarmada (porque las armas las tenía el ejército
sublevado) en manos del fascismo. ¡Canallas! ¿Y lo mismo también pretendemos
hacer con Rojava? ¿Imponerles un embargo de armas, como propugnan los bobitos
de Podemos y su pensamiento mágico? No sólo la aviación no puede destruir los
carros y piezas de artillería islamista, sino que encima negamos a las YPG la
posibilidad de armarse. ¿Ignorancia o hipocresía criminal, la del puto coletas
y su compañero aniñado? Antes de echar la boca a pastar, hay que medir las
consecuencias de lo que decimos, más si te postulas para gobernar.
¡Ah! Se me olvidaba comentarlo. Rehana, el ángel de Kobanî,
fue presuntamente capturada por los mujaidines. Difundieron esta foto en sus
redes sociales:
Como se había convertido en una celebridad, hay tanto empeño
de unos en matarla como de otros en que esté viva, así que bien pudiera ser
ella, bien pudiera ser otra joven. Ahora bien, que sepáis que es el destino al
que estáis abocando a los kurdos sirios con vuestro infantilismo.
¿Guerra contra el fascismo? ¡SÍ! ¡Por supuesto, donde sea,
adopte la forma que adopte!
CODA: ¡Ah! Albertito…Pablete…no esperéis que os acompañe al
país de la piruleta de donde pretendéis venir. Las tonterías, tienen un límite.
Nosotros los médicos con toda nuestra formación, conocimientos y autoridad, a menudo adquirimos un gran ego que nos hace difícil admitir que estamos equivocados. Así que, aquí está. Admito estar equivocado. Como cirujano cardíaco con 25 años de experiencia, con más de 5000 cirugías realizadas a corazón abierto, hoy ha llegado el momento de reparar el daño con hechos médicos y científicos.
Durante muchos años me capacité con otros médicos etiquetados como “formadores de opinión”. Bombardeados con literatura científica, asistiendo de forma continua a seminarios, los creadores de opinión hemos insistido en que las enfermedades del corazón son el resultado del simple hecho de tener niveles de colesterol muy elevados en la sangre.
La única terapia aceptada era prescribir medicamentos para bajar el colesterol y una dieta muy restringida en grasas. Insistimos que esto último sin duda disminuiría el colesterol y las enfermedades cardíacas. Cualquier desviación de estas recomendaciones se consideraba una herejía y podía resultar en una mala práctica médica.
¡No está funcionando!
Estas recomendaciones ya no son ni científicamente ni moralmente defendibles. El descubrimiento hace unos años atrás de que la inflamación en la pared arterial es la causa real de la enfermedad cardíaca,
está dando lugar lentamente a un cambio de paradigma en cómo se tratarán las enfermedades cardíacas y otras dolencias crónicas.
Las recomendaciones dietéticas establecidas desde hace mucho tiempo han creado epidemias de obesidad y de diabetes, consecuencias que empequeñecen cualquier otra plaga en la historia en términos de mortalidad, sufrimiento humano y de graves consecuencias económicas.
A pesar de que el 25% de la población toma costosos medicamentos a base de estatinas, y a pesar del hecho de que hemos reducido la cantidad de grasa presente en nuestra dieta, más personas morirán por enfermedades que afectan al corazón.
Las estadísticas de la American Heart Association indican que 75 millones de estadounidenses sufren enfermedades cardíacas, que 20 millones padecen diabetes y 57 millones pre-diabetes. Estos trastornos están afectando cada vez a personas más jóvenes, en mayor número cada año.
En pocas palabras, sin inflamación en el cuerpo, no es posible que se acumule colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos y se causen enfermedades cardíacas y ataques. Sin inflamación, el colesterol se mueve libremente por todo el cuerpo. Es la inflamación lo que hace que el colesterol quede atrapado.
La inflamación no es complicada- se trata simplemente de una reacción natural del cuerpo ante invasores extraños tales como bacterias, toxinas o virus. El ciclo de la inflamación es una forma de proteger al cuerpo ante invasores bacterianos y virales. Sin embargo, si exponemos al organismo de forma crónica a daños por toxinas o alimentos que el cuerpo humano no está diseñado para procesar, ocurre una condición llamada inflamación crónica.
¿Qué persona sensata se expondría de forma intencionada y en repetidas ocasiones a alimentos u otras sustancias que sabe que causan daño corporal? Bueno, quizás los fumadores, pero al toman esa decisión de manera voluntaria.
El resto nos limitamos a seguir la dieta recomendada que es baja en grasas y alta en grasas poliinsaturadas y carbohidratos, sin saber que estamos causando repetidos daños a nuestros vasos sanguíneos. Esta agresión repetida produce una inflamación crónica que conduce a la enfermedad cardíaca, a los accidentes cerebrovasculares, a la diabetes y la obesidad.
Permítanme repetir eso: la lesión e inflamación de nuestros vasos sanguíneos está causada por una dieta baja en grasas, algo recomendado durante años por la medicina convencional.
¿Cuáles son los mayores culpables de la inflamación crónica? En pocas palabras, la sobrecarga de hidratos de carbono simples y procesados (azúcar, harina y todos los productos derivados) y el exceso de consumo de aceites vegetales con omega-6, tales como aceites de soja, maíz y girasol que se encuentran presentes en muchos alimentos procesados.
Visualiza lo siguiente: un cepillo duro que se frota repetidamente sobre la piel hasta que ésta se enrojece y casi sangra. Mantienes esto varias veces al día, diariamente durante 5 años. Si pudieses tolerar este cepillado doloroso, se produciría sangrado, hinchazón de la zona infectada que cada vez sería peor a medida que repite la agresión. Esta es una buena forma de visualizar el proceso inflamatorio que podría estar pasando en tu cuerpo ahora mismo.
Independiente de dónde se produzca el proceso inflamatorio, bien interna o externamente, es lo mismo. He observado el interior de miles y miles de arterias. Una arteria enferma se ve como si alguien hubiese cogido un cepillo y lo hubiese frotado varias veces contra las paredes. Varias veces al día, todos los días, los alimentos que comemos producen pequeñas lesiones, sobre las que se producen otras, causando que el cuerpo responda de forma continua con inflamación.
A pesar de que resulta tentador el sabor de unos pasteles, nuestros cuerpos responden de forma alarmante, como si un invasor extraño llegara declarando la guerra. Los alimentos cargados con azúcar y carbohidratos simples, o procesados con omega-6 para una mayor vida útil han sido uno de los pilares de la dieta norteamericana oir seis décadas. Estos alimentos han estado envenenando lentamente a todos.
¿Cómo comiendo un simple dulce produce una cascada inflamatoria que hace que te enfermes?
Imagínate derramando miel en tu teclado y tienes una representación visual de lo que ocurre dentro de la célula. Cuando consumimos hidratos de carbono simples tales como el azúcar, los niveles de azúcar en la sangre se elevan rápidamente. Como respuesta, el páncreas secreta insulina, cuya misión principal es que el azúcar ingrese a todas las células donde se almacena para energía. Si la célula está llena y no necesita glucosa, es rechazada para evitar una disfunción de los procesos que se llevan a cabo en su interior.
Cuando tus células rechazan el exceso de glucosa, se elevan los niveles de azúcar en sangre produciendo más insulina, y la glucosa se almacena en forma de grasa.
¿Qué tiene que ver todo esto con la inflamación? La cantidad de azúcar en sangre es controlada en unos rangos muy estrechos. Las moléculas de azúcar extras se unen a una variedad de proteínas que lesionan las paredes de los vasos sanguíneos. Esta lesión repetida de las paredes de los vasos sanguíneos desencadena la inflamación. Cuando sube tu nivel de azúcar en sangre varias veces al día, todos los días, es como frotar con papel de lija el delicado interior de tus vasos sanguíneos.
Si bien no puede observarlo, puedes estar seguro de que ocurre así. Lo ví en más de 5000 pacientes sometidos a cirugía durante los 25 años que llevo ejerciendo. Todos ellos tenían un denominador común: la inflamación de las arterias.
Volvamos al asunto de los pasteles. Ese producto de inocente aspecto, no sólo contiene azúcar, sino que también está elaborados con ácidos grasos omega-6, tales como los provenientes de la soja. Las patatas fritas se fríen con aceite de soja; muchos alimentos procesados se fabrican con ácidos grasos omega-6 para que tengan más larga duración. Mientras que las grasas omega-6 son esenciales- son parte de la membrana celular controlando lo que entra y sale de la célula- deben estar en equilibrio con los omega-3.
Si este equilibrio se rompe por el consumo excesivo de ácidos grasos omega-6, la membrana de la célula produce unas sustancias químicas denominadas citoquinas, que causan directamente inflamación.
Hoy en día, la dieta tipo Americana suele producir un desequilibrio muy grande entre estos dos tipos de ácidos grasos. La relación de desequilibrio puede estar en torno a 15:1, o incluso a 30:1 en favor de los ácidos grasos omega-6. Esta es una enorme cantidad de citoquinas causando inflamación. En el ambiente alimenticio de hoy, una proporción de 3:1 sería óptimo y saludable.
Para empeorar aún más las cosas, el sobrepeso que estás acarreando por comer estas comidas produce una sobrecarga de células grasas que vierten grandes cantidades de productos químicos pro-inflamatorios, lo que se suma a las lesiones causadas por los altos niveles de azúcar en sangre. El proceso que comenzó con un pastel se convierte en un círculo vicioso que con el tiempo generaenfermedades cardíacas, hipertensión arterial, diabetes, y por último, Alzheimer, si el proceso inflamatorio continúa.
No se escapar del hecho de que cuanto más alimentos procesados consumimos, más se dispara la inflamación poco a poco cada día. El cuerpo humano no puede procesar, ni fue diseñado para consumir, alimentos envasados con azúcar y remojados en ácidos grasos omega-6.
No hay otra solución para disminuir la inflamación que consumir alimentos lo más cercano posible a su estado natural. Para reconstruir músculos, consume más proteínas. Elige carbohidratos complejos, tales como los presentes en coloridas frutas, verduras. Reduce o elimina el consumo de los ácidos grasos omega-6 que causan inflamación, tales como el aceite de maíz y soja, y los alimentos procesados que se han elaborado con estos aceites.
Una cucharada de aceite de maíz contiene 7,280 mg de ácidos grasos omega-6; la soja 6,949 mg. En vez de eso, utiliza aceite de oliva o mantequilla, procedente de animales alimentados con pasto.
Las grasas animales contienen menos del 20% de omega-6 y son mucho menos propensas a producir inflamación que los aceites poliinsaturados, supuestamente saludables. Olvida la “ciencia” que te han metido en la cabeza por décadas. La ciencia que las grasas saturada por sí solas producen enfermedades cardíacas no es cierto. La ciencia que las grasas saturadas aumentan el colesterol es también muy débil. Desde que sabemos que el colesterol no es la causa de enfermedades cardíacas, la preocupación por las grasas saturadas es aún más absurda hoy en día.
La teoría del colesterol llevó a recomendar alimentos sin o con poca grasa, lo que trajo consigo la creación de los alimentos que están causando esta epidemia de inflamación. La medicina convencional cometió un tremendo error cuando aconsejó a la gente que evitara las grasas saturadas en favor de los alimentos ricos en ácidos grasos omega-6. Ahora tenemos una epidemia de inflamación arterial, la que conduce a enfermedad cardíaca y otros asesinos silenciosos.
Lo que puedes hacer es elegir alimentos no elaborados. Eliminando los alimentos que producen inflamación y añadiendo los nutrientes esenciales presentes en los alimentos frescos no procesados, revertirás años de daño en tus arterias y en todo su cuerpo casuado por el consumo de la típica dieta americana.
Dr. Dwight Lundell es jefe del Servicio de Cirugía Coronaria en el Banner Heart Hospital, Mesa, AZ. Recientemente dejó la cirugía para centrarse en el tratamiento nutricional de las enfermedades cardíacas. Es el fundador de Healthy Humans Foundation, que promueve la salud humana mediante un enfoque que ayude a las Corporaciones a promover la salud. Es también autor de The Cure for Heart Disease y The Great Cholesterol.
For 17
years, Juan Reinaldo Sanchez served as bodyguard to Fidel Castro. But when he
became disillusioned with the Cuban dictator’s hypocrisy and tried to retire in
1994, Castro had him thrown in prison. Sanchez made 10 attempts to escape the
island, finally making it to the US in 2008. Now he reveals all in his new
book, “The Double Life of Fidel Castro.” In this excerpt, Sanchez exposes “El
Jefe’s” privileged life.
To
Cubans, Fidel Castro presents himself as a man of the people, claiming to make
only 900 pesos a month (about $38) and owning no property other than a modest
“fisherman’s hut” somewhere on the coast.
In
truth, El Jefe is worth hundreds of millions and owns 20 properties, including
a chalet where he goes duck hunting every year and a private marina in the Bay
of Pigs.
His
main home is Punto Cero, where his family was kept hidden away. No one knew
until recently that he had a wife, Dalia, with whom he had five sons, all with
“A” names: Alexis, Alex, Alejandro, Antonio and Angelito. Even Fidel’s own
brother, Raúl, did not meet them until the children were adults. Few,
meanwhile, know that Fidel has had at least three children out of wedlock,
including one with his personal interpreter and longtime mistress, Juanita.
Castro
may not be as ostentatious as Khadafy or Saddam Hussein, but he’s rich beyond
most people’s dreams. His simple appearance is due more to laziness than
austerity. Castro, who rarely wakes before 10 a.m. or 11 a.m., is happy not to
wear a suit and confessed that the main reason he has a beard is so he did not
have to shave every day.
But
there were plenty of perks to being the depository of Cuba’s wealth. He has his
own private basketball court where he never lost a game. And his own private
hospital housing two people full-time simply because they shared his blood
type.
At
Punto Cero, each member of his family possessed his or her own cow, so as to
satisfy each one’s individual tastes, since the acidity and creaminess of fresh
milk varies from one cow to another. And so the milk would arrive on the table,
each bottle bearing a number, a little of paper scotch-taped onto the bottle,
corresponding to each person’s cow.
Antonio’s
was No. 8, Angelito’s No. 3, and Fidel’s No. 5, which was also the number he
wore on his basketball shirt.
There
was no question of deceiving him: Fidel possessed an excellent palate that
could immediately detect if the taste of milk did not correspond to that of the
previous bottle.
Perhaps
most extravagantly, Fidel Castro has his own secret island.
Ironically,
he has John F. Kennedy to thank for it. In April 1961, a group of CIA-trained
exiles landed at the Bay of Pigs tried to overthrow the Cuban government. It
was a completely fiasco.
In the
days following the failed attack, Fidel came to explore the region when he
encountered a local fisherman with a wrinkled face whom everyone called El
Viejo Finalé. He asked Old Finalé to give him a tour of the area, and the
fisherman immediately took him on board his fishing boat to Cayo Piedra, a
little “jewel” situated 10 miles from the coast and known only to the local
inhabitants.
Fidel
instantly fell in love with this place of wild beauty worthy of Robinson Crusoe
and decided to have it for his own. The light house keeper was asked to leave
the premises and the lighthouse was put out of action and later taken down.
To be
precise, Cayo Piedra consists of not one island but two, a passing cyclone
having split it in half. Fidel had, however, rectified this by building a
700-foot-long bridge between the two parts.
The
southern island was slightly larger than its northern counterpart, and it was
here, on the site of the former lighthouse, that Castro and his wife, Dalia,
had built their house: a cement-built, L-shaped bungalow arranged around a
terrace that looked out to the east, onto the open sea.
While
ordinary Cubans suffered, this is where Castro would relax.
On the
west side of the island, facing the setting sun, the Castros had built a
200-foot-long landing stage for his personal yacht. The Aquarama II, decorated
entirely in exotic wood imported from Angola, had four engines from Soviet navy
patrollers, a gift from Soviet leader Leonid Brezhnev. At full throttle, they
propelled Aquarama II at the phenomenal, unbeatable speed of 42 knots, or about
48 miles an hour.
To
allow Aquarama II to dock, Fidel and Dalia had also had a half-mile-long
channel dug; without this, their flotilla would not have been able to reach the
island, surrounded by sand shoals.
The
jetty formed the epicenter of social life on Cayo Piedra.
A
floating pontoon, 23 feet long, had been annexed to it, and on the pontoon
stood a straw hut with a bar and barbecue grill.
From
this floating bar and restaurant, everyone could admire the sea enclosure in
which, to the delight of adults and children alike, turtles (some 3 feet long)
were kept. On the other side of the landing stage was a dolphinarium containing
two tame dolphins that livened up our daily routines with their pranks and
jumps.
Fidel
Castro also let it be understood, and sometimes directly stated, that the
revolution left him no possibility for respite or leisure and that he knew
nothing about, and even despised, the bourgeois concept of vacation. Nothing
could have been further from the truth. From 1977 to 1994, I accompanied him
many hundreds of times to the little paradise of Cayo Piedra, where I took part
in as many fishing or underwater hunting expeditions. The private life of the
Comandante was the best-kept secret in Cuba.
Fidel
Castro has always made sure that information concerning his family is kept
private, so that over the course of six decades we have learned almost nothing
about the seven brothers and sisters of the Castro family. This separation
between public and private life, legacy of the period when he lived in hiding,
reached unimaginable proportions.
None
of his siblings was ever invited to or set foot on Cayo Piedra. Raúl, to whom
Fidel was closest, might have gone there in his absence, although personally I
never encountered him.
Other
than the closest family circle, in other words Dalia and their five children,
those who can pride themselves on having seen the mysterious island with their
own eyes are few and far between.
Other
than several foreign businessmen whose names I have forgotten and several
handpicked Cuban ministers, the only visitors to the island I can recall were
the Colombian president Alfonso López Michelsen (1974–1978), who came to spend
a weekend there with his wife, Cecilia, around 1977 or 1978; the French
businessman Gérard Bourgoin, aka the Chicken King, who came to visit in around
1990 at the time he was exporting his poultry producing know-how to the whole
world; the owner of CNN, Ted Turner; the superstar presenter of the American
channel ABC, Barbara Walters; and Erich Honecker, communist leader of the
German Democratic Republic (GDR) from 1976 to 1989.
I will
never forget the latter’s 24-hour visit to Cayo Piedra in 1980. Eight years
earlier, in 1972, Fidel Castro had rechristened Cayo Blanco del Sur island
Ernst Thälmann Island. Even better: In a show of symbolic friendship between
the two “brother nations,” he had offered the GDR this morsel of uninhabited
land, nine miles long and 500 yards wide, situated an hour’s sailing from his
private island.
Ernst
Thälmann was a historic leader of the German communist party under the Weimar
Republic, ultimately executed by the Nazis in 1944. In 1980, during an official
visit by Honecker to Cuba, the leader of East Berlin gave Fidel a statue of
Thälmann. Very logically, Fidel decided to put the work of art on the island of
the same name — which is how I came to be present at that incredible scene in
which two heads of state turned up on Aquarama II and disembarked in the middle
of nowhere to inaugurate the statue of a forgotten figure on a deserted island,
witnessed only by iguanas and pelicans.
The
last I heard, the immense statue of Thälmann, 6 1/2 feet high, had been toppled
from its pedestal by Hurricane Mitch in 1998.
In
fact, the only two really frequent visitors to Cayo Piedra other than the
family were the Colombian writer Gabriel García Márquez and the anthropologist
and geographer Antonio Núñez Jiménez. They were two of Fidel’s close friends
and the main users of the guest house on Cayo Piedra.
As
Cuba suffers
Fidel
Castro was an excellent diver and loved spear fishing. The ritual on our return
was immutable. Fidel’s numerous catches would be lined up on the jetty and
sorted into species: breams together, lobster together, and so on. The fish
caught by Dalia, who hunted separately under the protection of two combat
divers, were arranged next to them, she and Fidel then reviewing the ensuing
feast to the admiring, amused commentaries of their entourage.
“Comandante, ¡es otra una
pesca milgrosa! [another
miraculous catch!],” I would say, certain that my comment would win me the
smiles of the main party concerned as well as of all those present.
This
dolce vita represented enormous privilege compared with the lifestyle of
ordinary Cubans, whose already Spartan way of life had gotten considerably
harder since the fall of the Berlin wall and the collapse of the Soviet Union.
Subsidies from Moscow, which had maintained a certain level of prosperity, had
dried up. The Cuban economy, which derived almost 80% of its external trade
from the eastern bloc, was collapsing like a house of cards and households were
surviving on the breadline while the GNP had decreased by 35% and electricity supplies
were seriously inadequate.
Meanwhile,
Fidel Castro sipped his whiskey on the rocks and ate fresh fish in the shade of
his secret island.