Mientras pasa este huracán de pestes, guerras soterradas, corrupción, manipulación, mentiras, inconsciencia, confusión y dominio de unos pocos sobre todos, podemos, además de resistir y buscar liberarnos, salvaguardar lo mejor de nosotros.
1. La inocencia y sabiduría de los niños
"Nos piden que intentemos hacer algo nuevo durante la cuarentena, estoy pensando en empezar a beber vino". Isaac, 9 años.
“No te estoy insultando, te estoy describiendo”. Anónimo, 6 años.
“No puedo mostrarte cuánto te echo de menos porque mis manos
son demasiado pequeñas”. Anónimo, 6 años.
“Cualquiera puede ser familia, solo tienen que amarse y
alimentarse mutuamente”. Anónimo, 6 años.
“No estoy loco, solo tengo hambre y te odio”. Anónimo, 7 años.
"El queso parmesano es como brillantina para los espaguetti". Callum, 4 años.
"Si estás en pánico y sientes que te estás muriendo, respira profundamente. Si realmente te estás muriendo ésto no funcionará". Anónimo, 10 años.
"Mamá sigue teniendo niños y yo no tengo suficientes legos para todos". Manny, 5 años.
"Estoy teniendo un día horrible desde hace dos años". Anónimo, 4 años.
"Shhh..., ya he tenido suficientes palabras". Cade, 6 años.
"Voy a dibujarte y a borrarte luego, porque no estás siendo muy buen hermano hoy". Peyton, 5 años.
"Estoy agradecido por las palabras como asombroso porque sin ellas no habría suficientes palabras para describirme". Anónimo, 8 años.
"Mamá, cálmate, mantén tu cerebro fuera de tu boca". Sammi, 4 años.
"No me gustas, pero no tengo otro sitio donde vivir". Josie, 6 años.
"Me da miedo la escuela porque soy alérgica a la gente". Kai, 5 años.
"Shhh.., estoy soñando con pizza". Anónimo, 7 años.
"Hablo mucho y no sé por qué, tengo preguntas todo el tiempo". Harper, 6 años.
"Si no quieres estar siempre estresado, no vayas al trabajo". Anónimo, 8 años.
"Estoy dibujando un trozo de pan en vez de a mi hermano, porque no me gusta mi hermano hoy". Lara, 8 años.