martes, 4 de marzo de 2025

Miscelánea – Reflexiones (actualización)

Me gustaría poder decir que no me importa, que me la suda lo que piensen de mí las personas que conozco, lo intento, y por momentos me sale bien. Hoy es un día triste para mí, no sé por qué estúpida razón creía que hasta en la guerra se jugaba limpio, o que podría ser. Nada que ver, me queda mucho por aprender, pero jamás permitiré que mi maestro en la vida sea una persona incompetente con los sentimientos, un enfermo mental que es capaz de inventar cualquier cosa para arrastrar por el fango a otras personas. Pero no estoy en guerra con nadie, mucho menos con ese tipo de gente, sigo adelante y aprendo las lecciones como buenamente puedo. Yo tengo un plan, un objetivo en la mira, y no me entretengo con sádicos mentirosos. Yo llegué hasta aquí, de ahora en adelante me daré cien latigazos virtuales cada vez que tenga la debilidad de pensar en esa gente. Hagan el favor de hacer buen uso de mis fotografías, se las envié a alguien a quien quise de verdad, no eran para el regocijo general. Revisen sus prioridades y midan hasta dónde están dispuestos a dejársela meter para conseguir que les publiquen un cuento.


Hace más de cuatro años que esta persona ha secuestrado mis equipos, la totalidad de mi vida digital está en sus manos, ha llegado a borrar mi historial con la Agencia Tributaria, así se las gasta. Aquí está la prueba de que por encima de mí hay una red, su red, una de sus redes, alguna vez me tuvo dentro de la Red2, ahora es en ésta. No tengo forma de salir de ahí, y quienes deberían detenerlo y encarcelarlo muy probablemente lo estén usando para fines propios: para censurar negacionistas y páginas pirata para ver películas. Ese es el nivel de su miseria. No se entiende que alguien pueda destruir la vida de los demás sin consecuencia ninguna, ni legal, ni moral.

Han sido más de cuatro años de silencio total por mi parte, contacto cero lo llaman: cero llamadas, cero whatsapp, cero contacto por cualquier vía, pero él tiene pruebas de lo contrario, justo él, que se dedica a manipular audios, vídeos y demás. Ya da igual, resistiré hasta el final, hasta que se muera, porque pienso sobrevivirle y bailar sobre su tumba. Pobre diablo.






domingo, 5 de enero de 2025

Reseñas — El León la Grulla y el Escorpión

En el blog de Eloria Famadria (AQUÍ), María José Barrios Naharro escribe una reseña de la novela corta de terror El León, la Grulla y el Escorpión, que he tenido el placer de escribir junto a Rosa Mª Núñez Morillo.


«Hace unas semanas pude comenzar la lectura de un manuscrito inédito, El León, la Grulla y el Escorpión. Se trata de una novela corta de terror multiperspectivista escrita por Rosa María Núñez Morillo y Sonia R. Altable. Fue sorprendente toparme con una obra desconocida vestida con un español sofisticado y pulcro que recordaba al de Pilar Pedraza y que, al avanzar en la lectura, no se revelaba como un disfraz sino con la naturalidad del traje perfecto que ensalza el contenido de una obra sólida, cohesionada y artísticamente relevante. 

»Los artificios se sienten necesarios y elegidos con tino, como piezas deliberadas de un entramado cuidadosamente diseñado. Es raro hallar un texto que apueste por una prosa que no solo comunique con eficacia, sino que también sugiera con la especificidad y resonancia de las palabras.

»Esta calidad formal no es un adorno superficial, sostiene una historia ambiciosa, tanto en su estructura como en sus ideas. A través de cartas, diarios y fragmentos narrativos, las autoras construyen un universo que transita entre la historia y el mito, lo humano y lo sobrenatural. El León, la Grulla y el Escorpión es una novela corta de terror fragmentaria que exige del lector atención y una disposición activa para desentrañar sus múltiples capas de significado.

»Las perspectivas de los personajes se entrelazan en un tejido de simbolismo y conflicto. Jeanne, Leonard Rodgers, Morgana y Haxamanis encarnan distintas facetas del sacrificio, la ambición y la transformación. Cada uno contribuye a una exploración profunda de los límites entre lo humano y lo divino y refuerza dicho tejido simbólico.

»La estructura epistolar no es meramente un recurso ornamental, vertebra la narrativa sin fisuras. Las citas literarias que preceden a cada capítulo recuerdan a las de Melmoth el errabundo (Charles Maturin). Como en este clásico del género, el terror filosófico de los fragmentos que presentan cada capítulo elevan el texto con resonancias intertextuales temáticas y estilísticas. En este sentido sorprende la cohesión general de la obra, especialmente considerando que no es fruto de una única mente creativa.


«Todos los humanos están solos para siempre, pero no quieren estarlo. Siempre hay una búsqueda, un intento de comunicarse, de llegar a otros a través del vacío».
Una canción para Lya, George R.R. Martin.

»Lo que hace de El León, la Grulla y el Escorpión una obra relevante es la mezcla armoniosa de todos estos factores: coherencia estructural polifónica, calidad lingüística resonante y trama ambiciosa y profunda. Es una obra que no teme desafiar a su lector, lo empuja a mirar más allá de lo obvio y deja huella.

»Pocas veces tiene uno la fortuna de toparse con un texto tan meticulosamente consciente de lo que quiere expresar y de cómo lograrlo. Su publicación sería un gozo para el panorama literario, una prueba de que historias de esta calidad aguardan en las sombras esperando el momento apropiado para irrumpir en nuestra gris cotidianidad, para estremecernos y alucinarnos con sus horrores voluptuosos.