jueves, 30 de agosto de 2012

Si yo fuera Cayo Lara o una crítica a la izquierda.
 
 
 
Si yo fuera Cayo Lara entendería que ha llegado el momento de cerrar la boca para que no se me dispersen las fuerzas y de actuar, me habría dado cuenta de que estamos en guerra y que soy la última esperanza que le queda a mis votantes y al resto de los españoles que, me hayan votado o no, están siendo pasados por la trituradora para extraerles el jugo de sus entretelas y que no están dispuestos a dejarse violar con el silencio y connivencia de todos los partidos políticos.
 
Escaños en blanco
 
Si yo fuera Cayo Lara, me habría ya dado cuenta de lo ilegítimo del actual Gobierno y pondría a pensar a todo el partido y al sindicato y a las bases y convocaría una huelga general indefinida y la desobediencia absoluta, exponiéndome el primero a que un antidisturbios me abriera la cabeza o a ser enchironado, es más, pondría a disposición de toda la gente que encierran por acudir a las manifas a los abogados del partido y del sindicato.
 
 
 
Si yo fuera Cayo Lara y la huelga no hubiera funcionado que podría suceder, juntaría todas las fuerzas posibles en un Gran Plan, uniría a cuanto político, economista, periodista, grupo de acción, asociación, bloguero haya en España y me iría de gira por Europa recogiendo las fuerzas afines de las izquierdas, los pueblos y los gobiernos. Con toda esa fuerza concentrada, redactaría una denuncia común de los países rescatados, solicitando la auditoría de las deudas para dilucidar qué deuda le corresponde a cada país y a quiénes de cada país les corresponde pagarla. Pediría la responsabilidad penal para los estafadores del tokomochen y los mandaría a galeras a remar.
 
 
 
Si yo fuera Cayo Lara sabría que el éxito está de mi parte, Ellos tienen a los bankieros, a Ibertrola, a Endosa o a Timafónica, pero yo tendría el mayor ejército jamás unido y el más motivado en la historia de las guerras, un ejército de personas que ya no tienen nada que temer pues se lo han quitado todo, tendría a los nuevos almogávares y merecería la pena dejarme la piel política por todos y cada uno de ellos.
 
 
 
Si yo fuera Cayo Lara sabría que todavía quedan reductos de honradez en los medios y les pediría que se hicieran eco de mi propuesta en España, en la Unión Europea y en el mundo mundial, sabría que el resto del mundo se pegaría a mi rebufo, y se armaría la de dios es cristo mundial.
 
 
 
Si yo fuera Cayo Lara no dejaría pasar ni un minuto más, dejaría al Gobierno que haga lo que quiera a sabiendas que es ya un cadáver político e iría tomando buena nota de las reformas que el Bendito Pueblo Soberano propone, empezando por una nueva Constitución y una nueva Ley Electoral y le pediría a los especialistas en cada área que fueran redactando unos bonitos borradores.
 
 
 
Si yo fuera Cayo Lara después de la aplastante victoria, sabría que hay países que saben vivir sin corrupción y copiaría lo mejor de ellos, sabría que no pasa nada porque un país pase un tiempo sin gobierno, mientras las administraciones funcionen y no temería a nada ni a nadie en absoluto y pensaría ¿qué es lo mejor y lo peor que me podría pasar si hago ésto? y seguro que sonreiría como Silvestre cuando se come al puto pollo cabezón.
 
Como no soy Cayo Lara, lo más que puedo hacer es enviarle este post a su correo electrónico, ofrecerle mi apoyo si se decide a hacer algo parecido y publicarlo por ahí.
 
 
Estimado Sr. Lara, Estamos esperando a que alguien coja el timón.
 
 

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