sábado, 9 de julio de 2011

Son mi debilidad y la de al menos otras 15.000 personas que fueron al Palacio de los deportes.
Se disculparon por no haber venido antes y por tocar un miércoles, nos contaron que no usarán nunca ordenadores para hacer su música, lo pasaron en grande al descubrir que coreábamos todas sus canciones, incluso las más recientes y que somos gente muy divertida.



Dave lo mismo se emociona cuando cantas con  él sus canciones que te eructa como un camionero o te lanza un beso, mi genio favorito. 





Pat, el recuperado Pat Smear, me gustaba más su estilo de pelos fritos de los primeros tiempos de FF, se le dan como a nadie los riff.



Chris es un fenomenal guitarrista, tranquilo y cañero a la vez, bueno es verle en acción con su otro grupo Me First And The Gimme Gimmes.


A Nate le agradezco su fidelidad con el grupo, creo que es el pegamento que no se ve pero se siente, es posible que más de una canción sea suya.

 

Taylor canta como los ángeles y es el mejor batera que he tenido el gusto de escuchar, sin desmerecer a Dave claro. 
Al tecladista no lo conozco de nada, pero se empleó como el que más y me encantó verlo con el acordeón cuando tocaron “Cold day in the sun”.


Nos han agradecido nuestro entusiasmo y prometen volver pronto, yo no pienso esperar sentada y de momento voy a tratar de hacerme con el disco que sacaron junto a “Wasting light”, unos cover y caras b de discos anteriores “Medium rare”.

Yo tengo las pilas cargadas para rato, estas son las cosas que de verdad me alimentan. Me quedo con el comentario que hace Fernando Neira de un momento del concierto “..la multitud coreaba My hero como si fuera lo último que tuvieran que hacer con sus cuerdas vocales de por vida”.
Es verdad, yo les regalé mi voz, a cambio me quedé con la suya.
Es mi historia de amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario